La crisis de COVID-19 en la Premier League: ¿Sortearán el temporal sin problemas?

La Premier League está a punto de emprender su periodo más ajetreado de la temporada, con 40 partidos (junto con los cuatro compromisos de cuartos de final de la Carabao Cup) previstos a jugarse en un lapso de 17 días a partir de este sábado. Sin embargo, un resurgir de casos de COVID-19 amenaza con desatar caos en la lista de encuentros.

El partido de este fin de semana en el que el Manchester United recibirá la visita del Brighton fue el quinto partido de Premier League pospuesto en un periodo de seis días, debido a un brote de COVID-19 que ha causado estragos en la plantilla de uno de los equipos participantes. Los encuentros entre Leicester y Tottenham (jueves), Burnley vs. Watford (miércoles), Brighton vs. Tottenham (domingo) y Brentford vs. Manchester United (martes) también fueron objeto de suspensiones debido a varios positivos en sus planteles.

En su rueda de prensa del pasado jueves, el DT del Brentford Thomas Frank (que confirmó que su club ha registrado 13 positivos en la última ronda de pruebas), urgió a la Premier League a aplazar el fixture de este fin de semana, afirmando que "los casos de COVID-19 se salen del techo en todos los clubes de la Premier League, todos lidian con él y tienen problemas". Varias fuentes indican a ESPN que un grupo de clubes han llegado a presionar para exigir una suspensión de los partidos hasta Año Nuevo, considerando el incremento en las cifras de casos.

Los problemas sufridos por el fútbol en el Reino Unido producto del coronavirus son un reflejo de la sociedad en general. El país registró 88,376 positivos este jueves, siendo la mayor cifra a nivel nacional desde el inicio de la pandemia en marzo de 2020. Esta semana, la Premier League introdujo medidas de emergencia, en un intento por reducir el riesgo de brotes dentro de los clubes y asegurarse que la programación se pueda llevar a cabo sin interrupciones. Sin embargo, el fútbol se enfrenta a un periodo turbulento en las próximas semanas. ¿Cómo la Premier League podrá emprender un camino seguro en medio de este último brote de COVID-19?

¿Cuál es la situación actual?

La Premier League reportó 42 positivos por COVID-19 entre futbolistas y cuerpos técnicos en sus 20 clubes entre el 6 y 12 de diciembre, siendo el mayor registro semanal desde que se iniciaran las pruebas exhaustivas en mayo de 2020. Después de los brotes producidos en los planteles del Tottenham, Manchester United, Watford y Brentford esta semana, se espera que la cifra récord de positivos llegue a un nuevo tope cuando la Premier League publique sus estadísticas al final de la actual ronda de pruebas.

El aplazamiento del compromiso del Tottenham en Europa Conference League contra el Rennes (inicialmente previsto para el 9 de diciembre) debido a 13 positivos en su plantel, fue seguido rápidamente por la suspensión de su encuentro de Premier League del 12 de diciembre contra el Brighton. El efecto dominó es evidente, con Brentford-United y Burnley-Watford también cayendo víctimas del COVID-19. Sin embargo, el viaje del Tottenham para chocar en compromiso de Premier League en la cancha del Leicester fue pospuesto pocas horas antes del pitazo inicial luego que el Leicester reportara nueve positivos el miércoles, con un Tottenham que sigue lidiando con las consecuencias de su brote, que redundó en 15 positivos entre jugadores y cuerpo técnico.

Las reglas de la Premier League estipulan que los partidos deben ser llevados a cabo si se cuenta con al menos 14 jugadores disponibles con condición física apta; sin embargo, dicha regla queda abierta a la interpretación, dependiendo de la edad y experiencia de los futbolistas considerados aptos para jugar.

¿Se producirá la suspensión temporal de partidos?

Esta es una situación que se mueve rápidamente. El primer ministro del Reino Unido Boris Johnson advirtió que el país se enfrenta a un "maremoto" de infecciones debido a la variante Ómicron, y varias fuentes han indicado a ESPN que la Premier League, en definitiva, se guiará por las recomendaciones e instrucciones impartidas por el gobierno. Sin embargo, a esta fecha, la Premier League no tiene planes de suspender su calendario de partidos. Por el contrario, ha decidido analizar la situación de cada partido de forma individual.

El criterio dentro de la Premier League es que existe suficiente espacio dentro del calendario para reprogramar encuentros, y es su deseo que los partidos suspendidos sean jugados lo más pronto que el calendario se los permita. Aunque varias fuentes dentro de la Premier League han afirmado que el 22 de mayo es un "límite definitivo" en cuanto a la temporada de liga, la ausencia de torneos importantes durante el verano debido a que el Mundial de Qatar se jugará en el invierno (entre el 21 de noviembre y 18 de diciembre) da cierto margen para extender la temporada si es absolutamente necesario.

Los clubes han pedido a la liga una suspensión total y mientras se analiza dicha petición, es evidente que algunos clubes ya enfrentan problemas con su calendario. El Tottenham debe reprogramar sus encuentros contra Brighton y Leicester, al igual que su choque con el Burnley, aplazado el mes pasado por la nieve. Asimismo, siguen intentando conseguir una fecha para jugar contra Rennes en UEFA Europa Conference League, situación que se ha hecho cada vez más complicada, ya que Francia anunció el cierre de su frontera con el Reino Unido para este sábado debido a la situación del COVID-19.

¿Qué hacen la Premier League y sus clubes para evitar los brotes?

El 13 de diciembre, la Premier League anunció la implementación de sus medidas de emergencia en un intento de reducir la transmisión del virus entre clubes. Eso significa que los jugadores y miembros de cuerpos técnicos deben someterse a pruebas diariamente; específicamente, una prueba con dispositivos de flujo lateral (LFD, por su abreviatura en inglés) y dos pruebas PCR (reacción en cadena de la polimerasa) a la semana. Cualquier positivo en LFD debe ser seguido por una PCR.

Adicionalmente, se debe hacer una prueba PCR en el día del partido. Varias fuentes han indicado que dichas pruebas han jugado un papel cada vez mayor en cuanto a la suspensión de partidos a última hora, como fue el caso del choque Burnley-Watford.

Se debe utilizar mascarilla dentro de los complejos de entrenamiento y estadios cuando se esté en sitios cerrados, se han reimplementado medidas de distancia social y también se han limitado los horarios de tratamientos. Igualmente, se han restablecido las denominadas "zonas rojas" (áreas dentro de los complejos de entrenamiento y estadios restringidas a jugadores y cuerpo técnico) y se ha instruido a los clubes que reanuden las ruedas de prensa por videoconferencia, luego de haber permitido recientemente el regreso de los periodistas a los campos de entrenamiento.

Dado que el gobierno británico no ha ordenado a la sociedad someterse a una cuarentena, la Premier League no insiste a sus clubes en la implementación de burbujas de seguridad para jugadores y cuerpos técnicos. Sin embargo, se ha instado a los clubes a promover los beneficios de las dosis de refuerzo de vacunas como la mejor defensa contra el COVID.

¿Se insta a los jugadores a aplicarse la vacuna contra el COVID-19?

No se conoce por completo si los futbolistas están vacunados o no. La Premier League no ha publicado cifras desde que revelara en octubre pasado que el 68 por ciento de los jugadores tenían ciclo completo de vacunación y que el 81 por ciento había recibido la primera dosis. Varias fuentes han indicado a ESPN que la presión concertada dentro del fútbol inglés desde octubre para instar a que los futbolistas se vacunen ha redundado en un aumento de jugadores vacunados. Sin embargo, aún existen algunos deportistas que siguen jugando y entrenando sin vacunarse.

Directores técnicos de renombre tales como Pep Guardiola (Manchester City) y Jurgen Klopp (Liverpool) han instado a sus jugadores a que se vacunen; sin embargo, la Premier League no ha impuesto la vacunación obligatoria. Por el contrario, ha decidido recurrir a las recomendaciones y mensajes del gobierno británico.

¿Cuál es el procedimiento para el aplazamiento de partidos? ¿Por qué se suspenden tan cerca del inicio?

A principios de semana, el DT del Norwich Dean Smith indicó que los clubes necesitaban "orientación" en cuanto a las normas y reglamentos relativos a los aplazamientos relacionados con casos de COVID. Sin embargo, varias fuentes vinculadas a la Premier League han afirmado a ESPN que todos los clubes votaron en la implementación de protocolos, que se encuentran establecidos en el artículo 17 del Manual de la Premier League, por lo que no debería haber confusión. Sin embargo, el procedimiento está lleno de lagunas. En teoría, los partidos deben disputarse si los clubes cuentan con 14 jugadores aptos; pero si algunos de ellos son adolescentes canteranos sin experiencia, se entra en una zona gris.

Un club debe contactar a las oficinas de la Premier League y varios factores se toman en cuenta, incluyendo el nivel de los jugadores disponibles, si el campo de entrenamiento fue cerrado y si el brote es controlable o no. La seguridad de jugadores y cuerpos técnicos (de ambos equipos) es el factor fundamental en la decisión de aplazar o no. El criterio de las televisoras no entra en juego, tal como quedó en evidencia con la suspensión de partidos previstos para su emisión esta semana.

Sin embargo, ha habido críticas relativas al momento de la decisión de suspender los partidos en Brentford y Burnley esta semana. El aplazamiento del encuentro de local del Brentford contra United, inicialmente previsto para este martes, fue anunciado cerca de la medianoche del lunes. Por su parte, el choque entre Burnley y Watford fue pospuesto menos de tres horas antes de la hora prevista del pitazo inicial.

Varias fuentes han indicado a ESPN que los partidos se suspenden tan pronto como se confirman los positivos y que, tal como el público ha descubierto durante la pandemia, dichos resultados pueden entregarse en cualquier momento del día.

¿Y qué hay de los hinchas? ¿Volveremos a ver partidos a puerta cerrada en Inglaterra?

En cuanto a la posibilidad de encuentros disputados a puerta cerrada, es un tema que quedará a manos del gobierno y actualmente no hay planes de cerrar estadios. Por ende, la Premier League se adhiere al Plan B de restricciones impuesto por el gobierno británico, lo que significa que todos los complejos con capacidad superior a 10.000 personas (lo que incluye a todos los estadios en los que se juega Premier League) deben adoptar un sistema para revisar que los espectadores porten un certificado de vacunación contra el COVID o un negativo en pruebas LFD hechas en las 48 horas previas al ingreso.

Varias fuentes afirman que revisar el estado de cada hincha es poco práctico para los clubes: por ende, la Premier League ha instruido a sus clubes a que hagan chequeos aleatorios de al menos el 20 por ciento de sus espectadores. Esto se debe a los cuellos de botella provocados por la gran cantidad de aficionados que ingresan a los estadios entre 10 y 15 minutos antes del inicio del partido y la imposibilidad de que el personal de ingreso controle a cada uno de ellos, sin demorar el pitazo inicial o causar congestión en las entradas.

No se exige el uso de mascarillas a los aficionados dentro del estadio.

Entonces, ¿qué pasará? ¿Logrará la Premier League sortear el temporal sin problemas?

Esa es la pregunta que actualmente nadie puede responder. Los asesores médicos y científicos que laboran para el gobierno inglés han advertido que se producirán al menos 200,000 infecciones diarias por COVID durante la semana previa a la Navidad. La Dra. Jenny Harries, CEO de la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido, indicó este miércoles que las estadísticas que se registrarán en los días venideros serán "asombrosas". Ese es el panorama dentro del cual opera actualmente el fútbol inglés, por lo que sería ingenuo esperar que la Premier League sea inmune a los problemas que confronta la sociedad.

Es probable que veamos más aplazamientos en los próximos días. La interrogante es si tendremos una cifra manejable, o se convertirá en un problema que demandará medidas más estrictas.