Los Ángeles era un refugio para Gareth Bale fuera de la lupa de Madrid, y ahora es su hogar

Antes de que la pandemia frenara bruscamente los viajes a nivel global, Gareth Bale se había creado una especie de ritual veraniego. Durante un lapso entre tres y cuatro semanas, la entonces figura del Real Madrid llevaba su familia a Los Ángeles para empaparse de todo lo que la ciudad tenía para ofrecerles. Un año, alquilaban una casa en Bel-Air y el próximo, podían ir a Beverly Hills. Sus hijos disfrutaban de la magia de Disneyland, Bale jugaba en los mejores campos de golf de la zona e, inevitablemente, él y su esposa discutieron su futuro.

"Siempre dijimos que nos encantaría intentarlo una vez y vivir en Los Ángeles", Bale comentó esta semana a ESPN.

Para una persona con un patrimonio tan extenso, era un sueño que podía concretarse fácilmente. La única cuestión era cuándo. Específicamente: ¿antes o después de terminar su carrera como jugador?

Es una interrogante que Bale analizó mucho antes de entablar conversaciones con el LAFC el mes pasado, para eventualmente firmar un contrato por un año y fichar por el equipo californiano, que actualmente posee el mejor récord de la Major League Soccer. Durante el transcurso de los últimos cinco años, Bale sostuvo conversaciones intermitentes con su agente Joshua Barnett de la empresa CAA Stellar, todas relativas a la posibilidad de un pase a la MLS. En todas las ocasiones, mientras estaba contratado por el Madrid con uno de los salarios más cuantiosos devengados por un atleta a nivel mundial, el momento no era el adecuado. Si quería llegar a Estados Unidos, el camino más probable siempre sería un traspaso gratuito.

Y esa fue la razón por la cual todo parecía más factible en marzo pasado, cuando el tema fue retomado por el jugador. Su contrato con el Madrid se vencería a final de temporada, dándole la opción de elegir su próximo club.

"Queríamos esperar hasta después de las eliminatorias mundialistas y la conclusión de la temporada [del fútbol de clubes] para echar un mirada fresca a las oportunidades sobre la mesa", afirmó Patrick McCabe, director gerente de CAA Stellar para Norteamérica.

El LAFC no era el único equipo de la MLS que parecía ser un probable destino para Bale; pero fue su ubicación la que terminó siendo un factor clave. Bale se interesaba más a medida que ahondaba en sus investigaciones sobre el proyecto que armaba el club de cinco años de creado. Tras la clasificación de la selección de Gales a la Copa del Mundo, producida el pasado 5 de junio (su primera incursión en el torneo desde 1958), Gabe tuvo luz verde para sondear el interés del gerente general del LAFC John Thorrington con respecto a la posibilidad de traer a la estrella galesa al Sur de California.

Sin embargo, antes de que eso ocurriese, Thorrington ya había empezado a ponderar el tentativo escenario.

"Veía el partido [de eliminatorias entre Gales y Ucrania] y tuve una sensación… particularmente, de curiosidad", afirma Thorrington. "Una vez clasificados, comencé a pensar: '¿Qué hará Gareth? No tiene contrato. ¿Qué hará para prepararse con miras al Mundial?' Entonces, tenía en mente ese pensamiento y cuando recibí un mensaje de texto de Patrick, preguntándome si podíamos conversar al respecto, yo sabía lo que estaba buscando. No me llamaba para pedirme consejos sobre lo que Gareth debería hacer".

Prácticamente un mes después Bale, de 32 años, el pasado viernes llegó por primera vez al Banc of California Stadium para ver a su nuevo equipo vencer 3-2 a su rival de patio LA Galaxy e iniciar su aventura en Estados Unidos. La multitud de 22.000 personas que llenó el coso es modesta, en comparación con las cifras de las que se ufanan la mayoría de las arenas donde ha jugado por toda Europa. Sin embargo, el galés quedó cautivado por el ambiente que hizo que el partido fuera todo un evento, sintiéndose alentado por la recepción de los aficionados.

"La gente disfruta viendo su fútbol. Todos quieren ganar, pero se siente como un ambiente agradable, y no es tan tóxico como quizás lo sean otros", afirma Bale, que se hizo famoso por su relación turbulenta con la hinchada y medios de comunicación en Madrid. "La experiencia del otro día en la cancha fue una recepción asombrosa y ojalá les pueda dar algunos goles para aplaudir, e intentar disfrutar de mi estadía aquí y conectar con los aficionados lo mejor posible para que todos lo pasemos bien".

Cuando Bale llegó al Real Madrid en 2013 proveniente del Tottenham Hotspur, lo hizo cargando con las expectativas impuestas por la cifra de su pase, que entonces impuso récord mundial para un traspaso. Tener consigo el título del "Futbolista Más Costoso del Mundo" exigía un nivel muy alto para ganarse los elogios y cuando diversos factores (entre ellos las lesiones) dificultaban llegar tan lejos, las críticas no tardaban en llegar en fuertes dosis.

En Estados Unidos, cuesta entender a plenitud la dinámica a la que Bale se enfrentaba. Durante sus nueve años de asociación con el Real Madrid, el club blanco alzó cinco títulos de Champions League. Bale terminó su etapa merengue con 19 trofeos y aportó numerosos momentos de genialidad individual, incluyendo un deslumbrante cabezazo contra el Liverpool que ayudó a sellar el triunfo madridista en la final de la Champions en 2018. En 258 partidos oficiales disputados con la camiseta blanca, Bale marcó 106 goles con 67 asistencias entre todas las competiciones.

Esa clase de producción individual (a pesar de sus parones por lesión), junto a un éxito sin igual a nivel de equipos europeos, debió ser la receta infalible para obtener una admiración incuestionable. Pero no fue así. Y cuando Bale fue capturado sonriendo detrás de una pancarta que rezaba "Gales. Golf. Madrid. En ese orden" luego de la clasificación del seleccionado galés a la Eurocopa 2020 en noviembre de 2019 lo alejó aún más, con o sin razón, de permanecer en los corazones de gran parte del madridismo por sus logros en la cancha.

En Los Ángeles y con el LAFC, Bale cree haber encontrado un hogar donde podrá sentir alegría jugando al fútbol.

"Creo que estar en un club tan emocionante es un lugar feliz", afirmó Bale. "Es un buen proyecto, en el que siento que puedo disfrutar mi fútbol. Obviamente han intervenido muchos factores, pero todo parecía encajar aquí".

Durante sus periodos vacacionales en el área de Los Ángeles, Bale no podía evitar darse cuenta de cómo podía existir en medio del anonimato. Vestido con gorra y lentes de sol (e incluso sin utilizarlos), tenía grandes probabilidades de poder caminar por la mayoría de las calles de la ciudad sin ser reconocido. Para alguien que ha vivido tanto tiempo debajo de un microscopio tan intenso, era un agradable cambio de ambiente.

"Es más agradable pasar un poco desapercibido", indica Bale. "Obviamente, el fútbol no es el primer deporte en Estados Unidos. Hay muchas disciplinas deportivas, tienen muchas estrellas. Entonces, es probable que la gente esté acostumbrada a ver [a las figuras del deporte] sin reaccionar tan efusivamente. Claro que es agradable poder caminar por la calle con un poco más de libertad, lo que creo que quizás juega un pequeño rol. Pero la principal razón por la que llegué fue intentar disfrutar de mi fútbol, intentar ganar trofeos para este equipo e intentar disfrutar".

No siempre podrá disfrutar de ese anonimato. Mientras recorría la ciudad tras su llegada el viernes, después de haber asistido a su cita de visado en Gales en la jornada anterior, fue reconocido por todo Los Ángeles: conductores de valet parking, empleados de hoteles y un comensal en el e. Baldi Ristorante de Beverly Hills. Cuando Bale salía del establecimiento gastronómico, el cantante líder de la banda de rock británica Bush Gavin Rossdale se detuvo a saludarle.

"Oye Gareth. Bienvenido a Los Ángeles, hombre", le dijo. "Qué bueno tenerte por acá, esperamos verte jugar".

Bale no es la primera figura europea en arribar al Sur de California. Tampoco es la primera en llegar directamente después de jugar con el Real Madrid. Esas distinciones le pertenecen a David Beckham, cuyo contrato por cinco años con el Galaxy firmado en 2007 incluyó una cláusula que le permitía comprar una franquicia de la MLS por $25 millones tras la conclusión de su carrera como jugador. Esa franquicia debutó en 2020 como Inter Miami CF (dos años después de la llegada a la liga del LAFC) y hasta el mes pasado era poseedora de lo que la MLS denomina como "derechos de descubrimiento" sobre Bale.

Los "derechos de descubrimiento" fueron creados para evitar que se generara una guerra de ofertas entre los diversos clubes de la MLS, todos propiedad de la liga. La idea de que el Inter Miami "descubrió" a una de las más grandes estrellas del fútbol mundial es una peculiaridad de la MLS que raya en la comedia; sin embargo, en este caso el club también tenía interés legítimo en fichar a Bale, según indican fuentes. Luego de determinarse que no se produciría dicha transacción, el LAFC tenía libertad para negociar seriamente con Bale y posteriormente, el equipo entregó al club de Beckham $75.000 en dinero de asignación general para el 2023 para asegurar los derechos deportivos de Bale dentro del circuito estadounidense.

Quizás la parte más llamativa del contrato de Bale con el LAFC es su estructura inicial. En la MLS, a cada club se le asignan tres cupos de Jugador Designado que sólo cuentan de forma fraccionada a los fines del tope salarial. Se supone que un jugador de la calidad y linaje de Bale ocuparía uno de estos cupos; sin embargo, ese no fue el caso. Tal como ocurrió cuando el LAFC fichó hace pocas semanas al central Giorgio Chiellini, ex jugador de la Juventus y la selección de Italia, la contratación de Bale se produjo utilizando recursos de asignación específica, lo que significa que ni Chiellini ni Bale pueden ganar un sueldo anual superior a $1.6 millones. Asimismo, el LAFC tiene una opción de 18 meses sobre Bale, lo que le convertiría en Jugador Designado el próximo verano, según confirmaron fuentes a ESPN.

Para Bale, la justificación era sencilla. Quería estar en Los Ángeles y el dinero no es el principal motivador luego de su estancia lucrativa en España. Y si juega a alto nivel, se le allanará el camino para ganar un sueldo mayor.

Sin embargo, no todos creen tan fácilmente este relato de las negociaciones.

En una entrevista publicada en la versión impresa de la revista alemana Kicker, especializada en fútbol, el director deportivo del Philadelphia Union Ernst Tanner indicó, mediante un traductor al alemán, que "se requiere de mucha fe" para creer que Bale y Chiellini son jugadores contratados con recursos de asignación específica, limitados a ganar $1.6 millones por temporada. Múltiples pasajes de la entrevista publicada en papel daban la impresión de que Tanner sentía escepticismo sobre la forma en la que el LAFC pudo concretar ambas adquisiciones.

Cuando se le pidió que aportara mayor contexto a sus declaraciones al medio impreso, Tanner indicó mediante un comunicado a ESPN: "Varios pasajes de las distintas citas [publicadas] no fueron una respuesta a la pregunta impresa y no fueron representadas de acuerdo con mi intención. Dije en la entrevista, y reitero nuevamente, que creo que todo fue hecho en cumplimiento [de las normas de la liga]".

Esta situación se produce un año después de que el Inter Miami fuera sancionado al determinarse que el club infringió las normas de la liga al no declarar con exactitud los sueldos de cinco jugadores, entre los que se incluyen Blaise Matuidi y Andres Reyes, que debieron ser catalogados como Jugadores Designados. La ejecución del contrato de Bale pasó por los procesos correspondientes de debida diligencia y cumplimiento, según indicó un vocero de la liga. Asimismo, el LAFC suministró una certificación por escrito en la que afirma que todo el dinero negociado en el contrato fue debidamente declarado.

"Quien me conoce y quienes conocen a nuestros dueños, todos quienes conocen a estos jugadores, quienes conocen a estos representantes, [saben que] la acusación o, en el mejor de los casos la implicación, no será tomada a la ligera", indica Thorrington.


Luego de que el LAFC conociera del interés de Bale, hubo un sentimiento compartido de entusiasmo y emoción entre los conocedores de la situación. No era inusual que el club discutiera la posibilidad (e incluso entablara discusiones) con estrellas mundiales de alto perfil. Pero esta vez se sentía distinto, según afirma Thorrington.

"Creo que había una sensación de '¿es demasiado bueno para ser verdad?' que se extendía por toda la organización, al punto de no querer adelantarnos e imponer unas expectativas inmensas que nos llevaran a la decepción", indicó. "Sin embargo, tuve sensaciones muy positivas luego de todas y cada una de las conversaciones con los representantes de Gareth. Y lo más importante, con el propio Gareth".

Como parte de este proceso, Bale sostuvo múltiples conversaciones a través de Zoom con el director técnico del LAFC Steve Cherundolo (que labora su primera temporada a cargo del plantel). Discutieron sobre las preferencia de Bale, cómo Cherundolo se planteaba utilizarlo. Lograron un entendimiento en líneas generales.

"Tuvimos ideas muy similares y todo realmente parecía encajar muy bien", dijo Bale. "Creo que esa fue la razón por la cual tomar la decisión fue bastante fácil. Ahora, me siento muy emocionado por empezar".

El ataque del LAFC ya cuenta con dos extremos que ocupan plazas de Jugador Designado (Carlos Vela y Brian Rodriguez), y el artillero colombiano Cristian Arango ha sido uno de los goleadores más productivos de la MLS tras su llegada en la mitad de la temporada 2021, proveniente de Millonarios. El "Chicho" Arango suma 21 tantos en 36 partidos. Se espera que Bale se alterne entre las tres posiciones del ataque del LAFC dentro de su sistema táctico 4-3-3.

Bale entrenó por primera vez con el equipo en la práctica del lunes y está disponible para ser convocado este domingo cuando el LAFC visite al Nashville SC (8:30 p.m., hora del Este, con transmisión EN VIVO por ESPN+ en Estados Unidos y Star+ en Suramérica). Cherundolo indicó que tiene planes de utilizar a Bale en poco tiempo; sin embargo, aún está por confirmarse si debutará este fin de semana.

Cuando pise la cancha por primera vez, se hará realidad un momento que el club ha imaginado desde su fundación. El hecho de que una figura de la talla de Bale elija el LAFC (y a la MLS) como el sitio donde se preparará para un Mundial le agrega un nivel de credibilidad difícil de generar por otros medios.

"Tienes a un jugador que acaba de clasificar a su selección a su primer Mundial en muchas décadas, que sintió que la MLS le ofrece la preparación correcta y el ambiente competitivo para prepararse con miras a este momento histórico", indica Thorrington. "Creo que es algo que siempre aspirábamos que se dijera sobre esta liga, pero ahora se hace realidad. Creo que sirve como testimonio de los logros alcanzados por todos quienes han ayudado a construir el LAFC, aunque también considero que todos en la liga se merecen gran parte del mérito".