Uruguay, al Mundial con Bielsa: mucho que corregir pese a la clasificación

Marcelo Bielsa, director técnico de la Selección Uruguaya, durante un partido jugado el 10 de junio de 2025. Getty Images

Después de tres años, terminaron las Eliminatorias Sudamericanas para el Mundial del 2026. La última imagen de Uruguay ante Chile, una selección con entrenador y jugadores alternativos y última en la tabla, fue mala. Por todo ello, los cuestionamientos al equipo de Bielsa, fueron fuertes.

Es cierto que se logró la clasificación que era lo que se buscaba, pero pongámonos a pensar que esta fue la clasificatoria más fácil de la historia, con seis equipos en clasificación directa y un séptimo que jugará el repechaje. Solo tres selecciones quedaron fuera de todo. Y si hilamos fino, terminamos cuartos por diferencia de gol.

Por eso hablo de una despedida triste y con varios planteos de Bielsa que no entendemos. Es más, si era por el sistema anterior hubiésemos estado con la calculadora en la mano hasta el último minuto.

Es que este equipo que cambió radicalmente su funcionamiento después de la Copa América, perdió el rumbo igual que el entrenador. Además preocupan sus respuestas en la conferencia de prensa post partido. Y no es la primera vez. Cuando se le pregunta por qué no hace los cinco cambios autorizados, responde que es porque los suplentes no cambiarán nada porque son muy jóvenes. Pasó con Luciano Rodríguez en su momento y no lo citó más. Pasa ahora con Laquintana, antes con Canobbio que dicho sea de paso, está haciendo goles en todos los partidos en el Brasileirao, lo mismo con Facundo Torres.

Bielsa es un entrenador exitoso, que fue el revulsivo que necesitábamos cuando fue contratado. Pero su tozudez en algunos casos es contraproducente para el funcionamiento del equipo.

Ojalá yo esté equivocado, pero tengo la sensación de que está fallando en algunos ítems tanto en el campo como fuera de él, y aquí no tienen nada que ver las declaraciones de Suárez, porque habló con conocimiento de los referentes del plantel. Estoy seguro de que la relación desde ese momento, de Bielsa con el grupo, debe haber cambiado y varios jugadores lo dejaron entrever. Estamos todos grandes para darnos cuenta que es mejor una relación tranquila y por carriles normales.

¿Es todo culpa de Bielsa?

Aquel arranque espectacular de Uruguay en las Eliminatorias lo extrañamos y estoy seguro que el entrenador también. Al mirar hacia adentro y con mucha autocrítica, tanto él como los jugadores deberán encontrar las razones de por qué Uruguay cambió tanto. Y no fue uno, ni dos, ni tres partidos: después de la Copa América parecía otro equipo.

Todos sabemos que a Bielsa le gusta la presión alta, ser vertical, ensanchar la cancha y atacar por los laterales y lejos de repetir todo lo bueno hecho en el comienzo, hubo partidos en los que parecía otro equipo y otro entrenador.

Es cierto que hubo jugadores que no repitieron ni por asomo aquel arranque, y también es cierto que ya no se pudo sorprender como en los primeros partidos. Los entrenadores rivales tomaron los recaudos para que no existieran esas sorpresas. Uruguay se caía físicamente en el segundo tiempo y ni así venían los cambios necesarios.

Yo sé que Bielsa es un técnico reconocido en todo el mundo y que va a ser positivo para Uruguay, pero creo que siempre hay tiempo para corregir errores y me parece que ahí está su principal desafío: que los reconozca para luego corregirlos.