Sin Finalissima, ¿cómo usará la fecha FIFA Scaloni y Argentina?

El cuerpo técnico argentino tendrá que buscar alternativas para sacar todo el jugo de los entrenamientos en Ezeiza y los amistosos frente a Mauritania y Zambia.


La cancelación de la Finalissima entre Argentina y España disparó un sinfín de polémicas y acusaciones cruzadas sobre las potenciales condiciones del partido, que pusieron en tela de juicio quién quería que el encuentro tuviera lugar. Pero independientemente de esas disputas, la realidad marca que los planes de Lionel Scaloni para la última fecha FIFA de la selección antes de dar las listas para el Mundial 2026 sufrieron cambios rotundos y repentinos.

El campeón de Europa se habría posicionado como el rival de mayor categoría al que enfrentaría la Albiceleste en todo el ciclo mundialista, en un partido que proponía un anticipado choque entre Lionel Messi y Lamine Yamal. En su lugar, las reverberaciones del conflicto de Medio Oriente en Qatar, sede original del duelo, además de las discrepancias en la reprogramación, forzaron a que el trabajo se mudara a Ezeiza, y los únicos rivales que se encontraron para este período fueron Mauritania y Zambia en la Bombonera.

Se trata, sin dudas, de un escenario lejos de lo ideal. Incluso el cambio de sede es adverso: jugar dos partidos en el calor de Qatar (también estaba planificado otro encuentro ante la selección local) podría haber servido como preparación para las altas temperaturas que habrá que afrontar en Kansas y Texas. Y si a ello se le suma lo ocurrido en la anterior ventana internacional, donde la Albiceleste solo pudo jugar un único encuentro frente a Angola, se enmarca en la reiterada crítica acerca de cómo los intereses para los cotejos de preparación tienen un mayor enfoque comercial que deportivo. Incluso, como ocurrió en noviembre, pueden fallar ambas.

Frente a este escenario, Scaloni y su cuerpo técnico tendrán que trabajar en alternativas sobre qué uso darle a la última concentración que compartirá con sus jugadores antes de elegir los 26 que viajarán a Norteamérica en junio. Y al considerar las dudas y los desafíos que atañen al equipo en este momento de su desarrollo, existen maneras en que este tiempo puede ser aprovechado al máximo.

Marco ameno para probar jugadores

En el medio del coro de críticas que ha recibido la AFA por el nivel de los rivales en los amistosos de la era Scaloni, un importante punto a favor para señalar es que estos amistosos han servido como plataforma para impulsar las carreras internacionales de algunos de los futbolistas más importantes del proceso.

Alexis Mac Allister tuvo su presentación con el seleccionado en 2019, pero no fue hasta los amistosos ante Estonia, Honduras y Jamaica que se estableció en las dinámicas del equipo. Enzo Fernández tuvo su presentación en ambos partidos, y su soltura fue un factor determinante para que fuera seleccionado por sorpresa para el plantel en Qatar. Aún más atrás en el tiempo, la base del DT se compuso de los jugadores que probó durante los encuentros de preparación después del fallido Mundial 2018, ante rivales como Guatemala, Irak y México, de los cuales emergieron piezas clave como Germán Pezzella, Rodrigo de Paul y Lautaro Martínez.

Para este ciclo mundialista, con parte de la base de los campeones de América en 2021 con paso irregular o menos minutos en sus clubes, el seguimiento en el predio Lionel Messi y el partido frente a Guatemala se presentan ideales para ofrecer un último examen para algunos jugadores que aspiren a ganarse un lugar en la nómina mundialista. El dilema del 9 que viaje junto a Martínez y Julián Álvarez sigue vivo, y para ello competirían nombres como José Manuel López y Santiago Castro. El mediocampo también ofrece nuevas alternativas como Franco Mastantuono, Valentín Barco, Máximo Perrone o su compañero en Como Nicolás Paz.

Un ojo sobre el fútbol argentino

La presencia de Scaloni en el país, comparado al plan original de permanecer en Europa, también podría representar una oportunidad idónea para buscar posibles variantes en la Argentina, ya sea para el próximo Mundial o más en el futuro de la Albiceleste. Incluso si la lista que elija el DT no abunda en nombres del fútbol local, la actividad no se va a detener por la fecha FIFA, con lo cual sería posible un mayor acercamiento de este cuerpo técnico al trabajo de los futbolistas de la Liga Profesional.

En el pasado, jugadores que hoy militan en el país como Kevin Lomónaco, Valentín Carboni (lesionado de gravedad, sin chances de ir al Mundial) y Adrián Sánchez entraron en el radar o fueron incluso convocados al plantel argentino por méritos propios, y la merma en calidad y cantidad de algunos puestos, como los laterales, podrían abrir las puertas a figuras destacadas como Mateo del Blanco o Hernán López Muñoz. Para esta ventana internacional, se sumaron dos nuevos nombres: Tomás Palacios y Gabriel Rojas.

Evitar la previa de Rusia 2018

Enfrentar a España despertaba una gran ilusión en el público y también en varios jugadores, como lo expresaron abiertamente Nahuel Molina y Enzo Fernández entre otros. Pero también existía el riesgo de que una eventual derrota arrojara una reminiscencia muy dolorosa a colación.

Casi exactamente ocho años antes de la fecha en que la Finalissima iba a tener lugar, la selección que entonces comandaba Jorge Sampaoli eligió prepararse para la Copa del Mundo en Rusia con una serie ante dos potencias como Italia y España. La Argentina superó por 2-0 a la Azzurra, que había quedado afuera de ese torneo de manera sorpresiva, pero luego el combinado ibérico le propinó la peor derrota de su historia, un 6-1 categórico que encendió las alarmas a menos de tres meses de que ruede la pelota en Moscú.

El propio Scaloni era miembro del cuerpo técnico de Sampaoli en ese período, y ciertamente parece haber actuado en consecuencia desde entonces. Quizá con aquel golpazo que sacudió la preparación para un Mundial plagado de frustraciones se explica que Argentina eligiera llegar a Qatar jugando contra Honduras, Jamaica y Emiratos Árabes Unidos, y sus últimos duelos hasta la fecha sean ante Ecuador, Puerto Rico y Angola, además de los próximos frente a Mauritania y Zambia.

El seleccionador ya se refirió en el pasado al inconveniente de planificación de haber jugado este partido en marzo: "Hubiese preferido no jugarla antes del Mundial, hubo tiempo para hacerlo antes. España no pudo por la Nations League, que la inventaron ellos, y a Sudamérica nos mató". Evitar la presión y posibles consecuencias de un partido tan tenso faltando tan poco para la cita máxima funcionó una vez, con lo cual tiene motivos para creer que podría tener sentido repetir el truco.