Hace 30 años, una mano, en una Copa del Mundo, una genialidad, o una trampa descarada, se convirtió en una de las jugadas más recordadas de la historia del futbol.
Argentina e Inglaterra se enfrentaban en el Mundial de México 1986. La Guerra de las Malvinas estaba fresca en la memoria de los dos países.
El genio o tramposo es Diego Armando Maradona, de 1.65 metros. La mano fue en área ante el portero Peter Shilton, de 1.83 metros.
La jugada la inició Maradona, quien le dio un pase a Jorge Valdano, pero Steve Hodge, defensor de Inglaterra, se interpuso y en un despeje fallido puso un centro bombeado a su propia área. Ahí apareció Diego, brincó ante Shilton, quien por estatura tenía más opciones de quedarse con la pelota. El argentino sacó su astucia, metió la mano izquierda para que el balón pasara encima del portero y entrara al arco. Maradona empezó a festejar su gol. El árbitro tunecino Ali Bennaceur lo validó pese a los reclamos de los ingleses.
Ese día el árbitro Berny Ulloa de Costa Rica estaba en la cuarteta arbitral. Él era el juez de línea número 1 y estaba al otro lado del campo.
"Eso no se puede decir que es una genialidad, una trampa del jugador con más nivel en la Copa del Mundo”, recuerda Berny a ESPN Digital. “Sí me pareció un poco extraño que Maradona le ganara al arquero Peter Shilton, que podía jugar la pelota con la mano. Me hice un comentario a mí mismo, si Diego es muy pequeño no le va a poder ganar al arquero. Hasta ahí”.
Ni Ulloa ni el resto de los árbitros pensaron que esa jugada sería histórica y se bautizaría como la “Mano de Dios”. Ya hasta en el hotel, horas después, se enteraron que el gol, por increíble, era mano.
"En el campo no nos dimos cuenta hasta que llegamos del estadio”, recuerda Ulloa. "Para el árbitro fue muy duro darse cuenta que él no la vio, que era un gol que no estaba correcto. Que literalmente un equipo ganaba por un error arbitral”.
El partido lo ganó Argentina por otro gol de Diego. Una belleza. Una genialidad tras llevarse desde el medio campo a cuanto inglés se le puso enfrente. La albiceleste avanzó a la semifinal. Pero la polémica no quedó ahí.
Berny Ulloa cree que el juez de línea número 2, Bogdan Gotchev de Bulgaria, que estaba del lado del campo donde sucedió la jugada, vio la mano pero no se atrevió a marcarla.
"Pero sí quiero decir que para mí el asistente la vio y él tuvo que tomar una decisión. Es más, ese asistente hizo un comentario de que él vio la acción pero que eso le tocaba al árbitro. Es una muy mala apreciación”, dice.
Treinta años después, Ulloa vive en Costa Rica. Es empresario y trabaja como asesor de arbitraje, reconoce que la mano, para ellos, fue algo que los marcó.
"Para nosotros fue un momento triste porque se dio una acción de gol que no tenía que darse”, afirma. "La dimensión es enorme después de que Argentina elimina a Inglaterra y sale campeón del mundo, lógicamente. Estamos a 30 años de la mano de Diego, se ha hecho grande en la historia. Eso realmente definió una Copa del Mundo".
Les regalan una playera
Después de que terminara el partido, Maradona le mandó al cuarteto arbitral una playera autografiada a cada uno. Quizás una forma de agradecimiento.
"Al cuarteto arbitral nos regaló una playera autografiada firmada por él, pero no fue con la camisa con la playera que jugó”, recuerda Ulloa. "Yo la tengo todavía, como un trofeo importante en la vida del arbitraje internacional que tuve".
