Estados Unidos conquistó la Presidents Cup y tuvo su revancha en Medinah

play
Estados Unidos levantó la Presidents Cup por 14ª vez (0:20)

Doce años después de una de las derrotas más dolorosas de su historia reciente, el golf estadounidense encontró su revancha en el Medinah Country Club de Chicago. Estados Unidos derrotó 17-13 al equipo internacional y conquistó nuevamente la Presidents Cup, en una jornada de individuales marcada por la intensidad y por una ventaja que los locales supieron administrar hasta el final.

El conjunto internacional había llegado al domingo con la intención de remontar y presionar desde el comienzo, pero nunca logró poner realmente en peligro la ventaja estadounidense. Con figuras como Scottie Scheffler, Justin Thomas, Xander Schauffele y Patrick Cantlay respondiendo en los momentos importantes, Estados Unidos terminó imponiéndose ante su público.

Estados Unidos resistió la reacción internacional

La jornada comenzó con una victoria internacional de Ryo Hisatsune, que derrotó 3&2 a Cameron Young. Poco después, Tom Kim sumó otro punto para los visitantes al imponerse por 3&2 a Wyndham Clark.

Pero la respuesta estadounidense no tardó en llegar. Justin Thomas derrotó 5&3 a Corey Conners y Scottie Scheffler venció 2&1 al colombiano Nico Echavarría. El número uno del mundo fue protagonista, además, de uno de los gestos destacados de la jornada: concedió un putt al colombiano después de que un grito de un aficionado lo distrajera cuando había comenzado su movimiento.

Sungjae Im volvió a descontar para el equipo internacional con su victoria 3&1 sobre Sam Burns, aunque Estados Unidos comenzó a encadenar resultados decisivos.

Chris Gotterup venció 1 up a Christiaan Bezuidenhout, Collin Morikawa superó por la mínima a Hideki Matsuyama y Patrick Cantlay derrotó 2&1 a Adam Scott.

La definición llegó con Jacob Bridgeman. El estadounidense embocó un putt de par en el último hoyo para superar 1 up a Min Woo Lee y conseguir el medio punto que permitió a Estados Unidos alcanzar los 15,5 necesarios para asegurar la Presidents Cup.

Los estadounidenses terminaron cerrando la jornada con nuevos triunfos, entre ellos el de Xander Schauffele, que derrotó 2&1 a Ryan Fox.

Una revancha en el mismo escenario

El triunfo tuvo un significado especial por el escenario. En 2012, Medinah había sido protagonista de una de las remontadas más recordadas de la Ryder Cup: Europa levantó una desventaja que parecía definitiva y consiguió el llamado “Milagro de Medinah”.

Esta vez, en el mismo campo, la historia fue diferente. Estados Unidos llegó al último día con una ventaja que le permitió controlar la definición y terminó levantando el trofeo frente a su público.

El equipo estadounidense encontró respuestas tanto en sus figuras más experimentadas como en los nuevos nombres que aportaron profundidad durante la semana.

Estados Unidos volvió a levantar la Presidents Cup en Medinah. Esta vez, el escenario que había quedado asociado a una de las mayores decepciones del golf estadounidense fue el lugar elegido para celebrar una nueva conquista.