'El Tigre' volvió a rugir y está a tres Majors del gran Oso Dorado

Tiger Woods regresó y lo hizo a su estilo. El ‘Tigre’ fue paciente y acorraló a sus víctimas para obtener su quinto título en el Masters de Augusta y su décimo quinto Major en su carrera. Woods se colgó, después de 14 años (2005), la chaqueta verde que lo acredita como uno de los más ganadores en el mítico Augusta National. En 1997 comenzó la leyenda que 22 años después marcó uno de los mejores regresos de la historia.

El ‘Tigre’ salió en su tradicional negro y rojo y así afrontó un buen inicio en el front nine a dos golpes de Francesco Molinari, quien salió del tee del hoyo uno como líder; sin embargo, Woods apretó y su primer Birdie en la bandera del tres ilusionó a los miles de fanáticos que rugieron con él a través de los cuatro días que duró el torneo.

Los primeros contratiempos llegaron en los hoyos cuatro y cinco. Tuvo Bogeys back to back y se alejó de Molinari, quien lució firme por llevarse su segundo Major. En las banderas del 7 y 8, dos Birdies lo regresaron a la competencia.

La presión se sintió en el ambiente de Augusta y los más jóvenes supieron lo que es tener a Tiger apretando y luchando por el liderato. Woods conservó su mirada y su mente en los objetivos. Los rugidos del público no lo intimidaron.

En el back nine no tuvo el comienzo deseado. Un bogey en el 10 lo puso en aprietos. Xander Schauffele y Brooks Koepka comenzaron a apretar desde atrás.

El momento clave llegó en el mítico Par 3 del hoyo 12. Molinari tiró primero y se fue al agua, lo mismo que Finau. Ambos fueron penalizados. Tiger se puso en Green y atacó para el birdie. No embocó y con su par empató en el liderato al italiano. A la par, Cantlay hizo un Eagle en el 15 y tomó en solitario la punta con -12.

Después, en el Hoyo 16, donde Justin Thomas y Bryson DeChambeau hicieron Hoyo en Uno en la última ronda, Tiger dejó a cuatro pies del hoyo la bola en lo que hubiera sido el tercer Hoyo en Uno del día. Con seguridad embocó el Birdie y se puso a dos golpes de ventaja.

En el 18, su familia y el público lo esperaban. La locura se desató desde su salida del tee. El driver lo empuñó de buena forma y su tiro salió a la derecha del fairway. En el segundo tiro tomó su hierro 8 a 167 yardas de la bandera y se fue a la derecha quedando fuera del Green. El approach fue de 40 yardas y quedó a 14 pies del hoyo. Se tomó su tiempo y empezó a leer las caídas, el miedo del Bogey se hizo presente. Su putt pasó al lado del hoyo y tuvo que esperar un poco más, al final, con un Bogey agitó el puño en el aire y logró ser campeón.

Tiger regresó y lo hizo con todo su rugir. Millones de fanáticos celebraron a la distancia el regreso de uno de los mejores golfistas de la historia. Su quinto saco verde marcó la leyenda que construyó desde 1997, cuando ganó su primer Major, casualmente en Augusta. El californiano solo está por detrás de Jack Nickalus (6) en la carrera como los más ganadores en el Masters y quiere el récord del ‘Oso Dorado’ de más Majors ganados (18).