Facu Callioni: La salida en silencio después de Río y las ganas de volver a representar a Argentina

10 años después de Río, Facundo Callioni puede hacer un análisis de lo vivido. Tomando lo bueno y lo malo como aprendizaje de lo que la vida misma le hizo transitar, se encuentra en una posición donde puede buscar vivir cosas similares -y por qué no ir en búsqueda de aquel objetivo que tenían Los Leones- desde otra perspectiva. “Todo es posible mientras se tenga una mentalidad verdaderamente grande”, y si bien tiene que haber mucho trabajo físico y mental, los objetivos más difíciles se pueden lograr.

Claro está que aquellos Juegos engloban muchas alegrías y corazones llenos de felicidad, pero también cosas no tan buenas, como las ausencias en la final de dos jugadores que habían participado en todo el resto del torneo. “Lo que cambiaría si pudiera es que Mati Paredes y Mati Rey no se hayan lesionado en la semifinal y que hubieran podido jugarla y disfrutarla con nosotros”.

La burbuja de campeones olímpicos fue explotada luego de ciertos roces que hubo en el equipo. “Evidentemente no fue bien gestionado por la dirigencia, staff y todo lo que hubo alrededor. Porque no se pudo sostener en el tiempo ni el resultado, ni el equipo, ni muchas cosas que pasaron después que no fueron las mejores”.

En 2017 lo retiraron, algo que con el diario del lunes incluso se podría considerar como positivo, ya que sino él hubiese seguido por más de no estar de acuerdo con el entrenador. “Yo no lo bancaba más, él no me bancaba más a mí, y después de tener alguna pelea, algunos entredichos, me llamó para decirme que no contaba más conmigo. Lo entendí, porque yo tampoco tenía más ganas de seguir así, de esa manera”. Fiel a su forma de ser y el querer mantener el perfil bajo, no habló después de su salida, sino que la aceptó y agradeció todo lo que vivió con el seleccionado. “Así como cuando estuve, estuve contento y no dije nada, cuando me tocó no estar más, me fui callado y dejé las cosas seguir como tenían que seguir”, dijo.

Facu jugó casi toda su carrera en Royal Orée. Si bien es oriundo de Club Ciudad de Buenos Aires -donde debutó con 16 años-, desde el 2008 que viste los colores del club belga, al principio hasta 2010, pero a partir de 2013 hasta que se retiró en 2021 jugaba en el primer equipo, en el final de su carrera portando la cinta de capitán. Una de las razones por las cuales decidió mantenerse en un solo club en Europa es porque el sentimiento de pertenencia es muy importante para él. “Terminé siendo el director de toda la escuela de jóvenes del club, y le fui dedicando un poquito más de tiempo a mi vida después del hockey”.

Orée cuenta con seis argentinos en su plantel, Tadeo Marcucci, Lautaro Domene, Facundo Sarto, Luca Masso -campeón olímpico-, Lucio Méndez Pin y Martín Ferreiro, así que Callioni está rodeado de cultura nacional. El año pasado ganaron la Copa de Bélgica, luego de estar varios años sin pelear arriba, y hace unas semanas jugaron los Playoffs de la liga del país, donde cayeron en semifinales pero se quedaron con el tercer lugar.

No es inexperto con respecto al lugar que ocupa hoy, siendo entrenador desde que tiene 17 años. Comenzó en Muni, entrenando a la 10ma teniendo varios equipos en el club, tanto damas como caballeros en todas las categorías. Siempre necesitó pensar en el después de su carrera profesional, ya que para él no bastaba con sólo ser jugador de hockey. “Estoy viendo cuál es el mejor rol para mí, dónde tengo talento y dónde no”.

Hoy en día su vida está en Bélgica, con la familia y el club, pero le encantaría en algún futuro volver a sus raíces, a Muni y a Argentina. “Ahora tienen un buen técnico, pero me encantaría ir a unos Juegos Olímpicos como técnico de Argentina dentro de 20 años, cuando crezcan mis hijas”, sentenció.