Dos mujeres controlan la lucha libre mexicana

CMLL

MÉXICO-- Actualmente, se habla mucho del llamado 'Empoderamiento de la Mujer', que busca terminar con el estigma del 'sexo débil' y una supuesta superioridad masculina en varios ámbitos de la vida, y el deporte, específicamente la lucha libre en México, no está exenta del liderazgo femenino.

Muestra de ello es que las principales empresas del pancracio tienen en la cabeza de su organigrama a dos mujeres que saben de su negocio.

A sólo unos días de la muerte de Francisco Alonso Lutteroth, se anunció que su hija Sofía se hará cargo de la empresa, ya que se convirtió en presidenta del Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL), empresa que no desconoce, ya que además de ser un legado familiar, ocupaba el cargo de directora comercial, por lo que sabe por dónde guiar el destino de la llamada 'Seria y estable'.

Tras anunciarse que ella será la encargada de llevar las riendas de una de las grandes empresas luchísticas en el mundo, aceptó el reto de mantener la lucha libre tradicional y el estilo que caracterizan al CMLL desde su fundación hace 86 años.

Sin embargo, tomó este importante cargo de la peor manera, pues iba de por medio la vida y el amor de su padre, al cual ahora intentará honrar con trabajo y la meta de mantener el legado familiar que inició con su bisabuelo Salvador Lutteroth.

Caso similar es el de su 'competencia', ya que Marisela Peña, presidenta de Lucha Libre AAA Worldwide ya que ella tomó el cargo tras la muerte de su hermano, Antonio Peña, en 2006, aunque ya trabajaba como directora de administración desde 1995, solo 3 años después de la fundación de la compañía.

Bajo su dirección, y en un principio apoyada por su esposo, Joaquín Roldán (QEPD) y actualmente por su hijo, Dorian, la llamada 'Caravana Tres Veces Estelar' ha crecido internacionalmente, mediante la innovación de enfrentamientos luchísticos, alianzas con empresas reconocidas del gremio a nivel mundial y comercializando y posicionando mediáticamente la marca en todo tipo de plataformas, situación que incluso llevó a la revista Forbes a reconocer a la licenciada Peña como una de las 100 mujeres más poderosas de México en 2019.

De esta forma, tanto Alonso como Peña son ejemplo de que la mujer es parte importante de la industria deportiva en México y que con entrega y el apoyo de un buen equipo de trabajo poco a poco ganan terreno en el mercado de un deporte-espectáculo que es reconocido en todo el planeta.