El español se fue al suelo a poco de comenzar la primera práctica libre del GP de Paises Bajos y fue revisado por el médico de la categoría.
La imagen paralizó a todos en el box de Ducati: Marc Márquez acababa de sufrir una fuerte caída en la 15ª curva de Assen, cuando apenas habían transcurrido ocho minutos del primer entrenamiento. El hexacampeón de MotoGP se levantó y de inmediato se sacó el guante izquierdo y mostró dolor en su mano. El líder del Mundial se subió a un scooter y se fue directo a la oficina trasera del equipo de Borgo Panigale, mientras los mecánicos preparaban la segunda Desmosedici.
Ángel Charte, médico de MotoGP, se fue a visitar a Márquez. Las caras de Gigi Dall'Igna y Davide Tardozzi, los popes del team, mostraban preocupación. Un rato después, Marc salió de la oficina y volvió al box, con una especie de muñequera en su mano izquierda. No bien se sentó en la silla, explicó que el problema estaba en el codo.
La caída fue fuerte. La pista de Assen estuvo muy sucia desde temprano después de la lluvia que cayó durante la noche. Tanto, que la actividad de Moto3 se detuvo con bandera roja durante unos minutos y la de Moto2 se retrasó para que los auxiliares limpiaran. Hasta hidrolavadoras utilizaron y el colombiano David Alonso pasaba la escoba por la calle de boxes. La tanda de MotoGP comenzó con casi 45 minutos de retraso. Marc sufrió la barrida de atrás de su Ducati en la curva 15 y se fue al piso. La moto se cayó sobre su brazo izquierdo y, entre el golpe contra el asfalto y la presión de la máquina, el dolor fue lógico.
Márquez volvió a pista luego con la segunda moto. Y en su primer intento lanzado, apenas 25 minutos después de la caída, ¡marcó el mejor tiempo! Del dolor, ni noticias, al menos en los relojes.
