El campeón de MotoGP sumó su 74º festejo en la máxima categoría, sumó todos los puntos en juego en Balaton Park y con el doble abandono de Aprilia se anima a soñar con otra corona.
Apenas 28 días atrás, Marc Márquez se perdía la carrera principal del GP de Francia e ingresaba a un quirófano en Madrid para realizarse una doble operación (pie y hombro derechos). El paso por la clínica frenó su temporada 2026 en la que había cosechado resultados flojos para su brillante foja: abandono en Tailandia y España, cuarto en Brasil y quinto en Estados Unidos. El piloto de Ducati no podía llevar su máquina con consistencia porque un tornillo de su hombro derecho se había desacomodado en el accidente de Indonesia de 2025 y le presionaba el nervio radial en algunas posiciones de manejo. El de Cervera debió ausentarse de Cataluña y sus opciones de llegar al octavo título de MotoGP parecían completamente hipotecadas. Pero llegó el GP de Hungría y…
Y Márquez volvió a ganar. Apenas 28 días después de visitar el quirófano, el español logró un triunfo sensacional en Balaton Park. El sábado se había quedado con la pole y el sprint, pero avisaba que físicamente no estaba para ganar una carrera larga, que su objetivo era el podio. Sin embargo, su tarea en la carrera fu notable. Picó en punta en la accidentada largada, pero fue superado por Pedro Acosta (su futuro compañero en Ducati) en la segunda vuelta. El Tiburón de Mazarrón llegó a sacarle 1s2 con su KTM, hasta que Márquez empezó a darle gas a su Desmosedici.
Márquez comenzó a hacer récord de vuelta tras récord de vuelta hasta que se puso a la cola de su compatriota. El duelo fue vibrante e increíble, porque Acosta no aflojó nunca (hasta metió un hachazo inolvidable). Hasta que el catalán lo superó en la vuelta 16 y se fue.
El campeón volvió a mostrar su enorme talento y velocidad. Cuando su mancillado cuerpo no le genera trabas en su rendimiento, Márquez brilla y llegó a su 100º triunfo en el Mundial, contando las tres categorías (fue el 74º en la máxima categoría). La fiesta fue total porque también fue el 100º éxito de Ducati en MotoGP, de las cuales 15 fueron de la mano de Marc. Márquez se metió en el club de los 100 festejos que lidera Giacomo Agostini con 122 y tiene a Valentino Rossi segundo, con 115.
Como si fuera poco volver a ganar después de haber pasado por el quirófano y las estadísticas centenarias, Hungría puede ser un quiebre en el Mundial. Porque Márquez parecía estar fuera de combate con los 80 puntos que había cedido con Marco Bezzecchi, el líder con Aprilia. Pero…
Las dos motos de Noale se quedaron fuera de combate en la primera curva. Jorge Martín, el escolta y compañero de Bezzecchi, perdió completamente el control de su Aprilia en el frenaje, su moto se sacudió, Martinator se cayó y armó una carambola que dejó fuera dejó fuera de combate también a Bez. Fermín Aldeguer y Raúl Fernández fue el daño colateral de Martín. Fabio Di Giannatonio, el tercero de la tabla, también se cayó, aunque pudo levantarse y seguir, pero quedó en el fondo. Martín y Bezzecchi debieron pasar por el centro médico del circuito.
Con los tres primeros de la tabla fuera de la pelea en la primera curva, el panorama para Márquez fue ideal, porque se llevó todos los puntos en juego y dejó Hungría con una brecha de 47 con respecto al líder. El español ya dio muestras muchas veces de su fuerza para volver.
