Ducati, cartón lleno: Marc Márquez está a un paso del título y volvió Pecco Bagnaia

El español fue segundo en el sprint de Japón y este domingo puede ser campeón de MotoGP. Su compañero italiano reapareció con todo en la pista de Motegi y ganó la competencia corta.

Ducati llegó al GP de Japón, 17ª fecha de MotoGP, con la fiesta armada. El apabullante primer año de Marc Márquez con la moto oficial de fábrica de Borgo Panigale puede cerrarse con título este domingo, con cinco fechas por disputarse. Ningún integrante del equipo italiano querrá decirlo, pero el cotillón debe estar armado. Solo debe estirar en tres puntos su ventaja sobre su hermano Álex Márquez al final de la carrera larga y con eso le alcanzará. Esa brecha extra ya la consiguió, y con creces, son su segundo lugar en le sprint.

Marc arrancará el domingo con 191 puntos más que su hermano, quien apenas fue décimo. Si quiere evitar la consagración de Marc, deberá descontarle siete puntos, como mínima, para estirar una semana más la definición. La cuenta más sencilla es que mientras el piloto de Ducati oficial esté delante de su hermano, la temporada estará finalizada.

La consagración de Marc en Japón paga dos pesos. Es casi una fija. Por eso en Ducati hay nerviosismo, se los ve cada vez que una cámara los enfoca. Ahora, así como el confeti ya está preparado para Márquez, nadie pensó que la alegría en Japón tendría un agregado, a esta altura, impensado: Pecco Bagnaia ganó el sprint.

El italiano ya había dado muestras al dominar el primer entrenamiento libre. Y ya en sábado se quedó con la pole position y, largando desde ese cajón, ganó de punta a punta y con un ritmo apabullante, como el viejo Pecco que este año desapareció.

Las lágrimas de Bagnaia después del triunfo fueron la muestra cabal del momento que le tocó vivir. Después de ganar las coronas de 2022 y 2023 y luchar por la 2024, de ganar carreras y estar casi siempre en el podio, pasó a una temporada magra, paupérrima, lejos de cualquier contienda. El turinés perdió la confianza y eso ocurrió por dos cuestiones bien marcadas. El primero, el modelo de Ducati de 2025 no le gustó, no cayó para nada bien a su manejo. Se pasó el año pidiendo cambios, pasó el ruego al enojo y del cuidado en público a declaraciones altisonantes. Pero no había caso. Pero, así como se le fue la confianza, le volvió con todo en Motegi. La otra cuestión se llama Marc Márquez.

No es fácil estar al lado de semejante animal competitivo. Y si agarra al compañero con la guardia baja, como estaba Pecco con su moto de este año, el combo es letal. Y Márquez ganaba, ganaba, ganaba. Mientras que el italiano estaba a años luz. Por eso la alegría generalizada en el box de Ducati, porque cuando llegaron con todo listo para desatar el festejo de Marc y su título, de golpe volvió a aparecer Bagnaia.

Este domingo, en la madrugada de Latinoamérica, Pecco buscar confirmar todo lo bueno en la carrera larga. Y Marc, dejar atrás a su hermano y celebrar su noveno título del mundo.