Goiania recibe al Mundial de motociclismo después de 37 años con una pista completamente remozada y desconocida para toda la parrilla.
MotoGP llega a su segunda fecha con un líder impensado: Pedro Acosta. Pero tan inesperado es que hasta el propio Tiburón de Mazarrón se mostró sorprendido en la conferencia de prensa previa al GP de Brasil. “Sabemos que no deberíamos estar liderando el campeonato”, dijo el piloto de KTM en Goiania, donde el Mundial volverá a disputar una competencia 37 años después (en 2004 fue la última visita a tierras brasileñas, pero en Río de Janeiro).
El estado de Goias invirtió casi 11 millones de dólares en obras directas sobre el circuito Ayrton Senna y totalizó cerca de 50 en la totalidad necesaria para la organización de una cita. La carrera brasileña le da a la agenda de MotoGP una visita a Sudamérica en 2026 tras la caía de la fecha en la Argentina. Para 2027 habrá doblete en el cono sur, porque entrará Buenos Aires (el autódromo Oscar y Juan Gálvez está en plena remodelación). Allí, Acosta intentará defender el liderazgo que se llevó de Tailandia tras ganar el sprint y ser segundo en la carrera principal (cosechó 32 de los 37 puntos en juego).
“Normalmente, somos bastante rápidos en circuitos nuevos, pero nunca se sabe. Tenemos que ver dónde estamos en el primer entrenamiento libre del viernes y después fijar un objetivo claro. Veamos qué pasa en Brasil, por el momento no hay ninguna expectativa. Como se pueden imaginar, es fantástico verse en lo más alto de la clasificación de MotoGP, pero como ya he dicho, ese no es nuestro objetivo ahora mismo”, explicó el español, quien en 2027 se mudaría al equipo oficial Ducati.
El anuncio de Acosta y la casa de Borgo Panigale se estira a la espera de la renovación de Marc Márquez. El futuro del campeón se va ensombreciendo con el paso de los días. Las partes están de acuerdo en los números del nuevo vínculo, pero fue el español quien decidió estirar un tiempo la rúbrica. Principalmente porque no sabe cómo estará su físico. Desde Ducati quieren un contrato de dos años y el catalán no sabe si su cuerpo tendrá tanto hilo en el carretel. Marc estrenó su nuevo cetro ganado en 2025 después de perderse las cuatro fechas finales del torneo por la fractura en la base de la apófisis coracoides del hombro derecho.
Márquez pudo volver recién en la pretemporada, pero su cuerpo mancillado no estaba al 100%. Así llegó también a Tailandia, para el arranque del torneo. Las múltiples lesiones sufridas en su carrera son una factura grande y la recuperación de las lesiones tarda cada vez más. En Brasil, algunos llegaron a deslizar que el nonacampeón analizaría la posibilidad de retirarse a fin de año.
“Estoy contento, porque he sentido pasitos ya, evolución constante que es lo importante, no estancamiento, que no hay que estancarse. Por primera vez pude hacer dos días motocross casi seguidos, con un día en medio. Vamos mejorando y esto es de lo que se trata. Así que con ganas de subirme”, dijo Marc ya instalado en Brasil.
El arranque del Mundial fue complicado. En el sprint sufrió una penalización por la que debió cederle la posición a Acosta en la última vuelta del sprint y en la carrera principal sufrió un pinchazo en el neumático trasero (se desbandó de la llanta) y debió abandonar. La competencia de Buriram cortó con una seguidilla de 88 carreras con, al menos, un representante de Ducati en el podio. “Esperemos que estemos mucho más cerca, pero el nivel de Marco Bezzecchi y Acosta es real, porque si te fijas en las últimas seis carreras del año pasado, Bezzecchi y Acosta estuvieron en el podio en casi todas”, dijo Márquez
Bezzecchi fue el ganador de la carrera principal de Buriram y plasmó ahí el gran dominio que tuvo todo el fin de semana, salvo en el sprint, instancia en la que terminó en le piso. Aprilia cerró en alza en 2025 y arrancó con todo en 2026.
