El colombiano logró meterse en el grupo de los 14 para ingresar directo en Q2 en la clasificación de este sábado. Pero el protagonismo fue una larga detención de la actividad y el golpe de Deniz Öncü.
Dos hechos marcaron con tinta indeleble la interminable práctica de Moto2 en Indonesia: el impactante accidente de Deniz Öncü y la larguísima demora que se vivió por la eterna bandera roja que adormiló a todos los presentes en el circuito de Mandalika, donde se disputa la 17ª fecha del Mundial.
En los primeros minutos de la sesión se dio el impactante accidente del turco. La moto del VDS Racing Team se despedazó y dejó en evidencia que la seguridad en la pista de Indonesia tiene algunos ajustes por hacer. La caída fue violenta, pero el mayor problema fue que nada detuvo a la moto de Öncü en su velocísimo derrape por la leca, que no funcionó como correspondía. La máquina llegó dando tumbos, impactó contra la barrera de contención y levantó vuelo. El piloto mostró algo de dolor en el brazo izquierdo y la moto quedó seriamente dañada.
Minutos después de eso llegaría la segunda bandera roja de la sesión. La primera fue por el increíble desprendimiento del visor del casco de Manuel González, que quedó tirado en medio de la pista. Eso fue apenas un minutito de parón. Lo peor llegaría a falta de 12 minutos para el final de la práctica. Bandera roja y cartel de problemas técnicos. La información en pantalla no aparecía y no se entendía bien qué ocurría.
“Hacemos karaoke”, se escuchó dentro de un box en plena transmisión al mundo. Finalmente, apareció el cartel en pantalla: problemas de comunicación con la sala de comisarios que complicaba también al cronometraje. Fueron 36 minutos de absolutamente nada en pista. Ya pasadísimos de horario y cuando ya era tiempo de la tanda de MotoGP, volvió la verde y se completó esa docena de minutos que dejaron a Izan Guevara como el más veloz, mientras que David Alonso fue décimo. Así, el colombiano se ganó el boleto directo a Q2 para la clasificación de este sábado.
Como bonus track, en ese final de tanda, llegó una de las salvadas del año, cortesía de José Antonio Rueda. El campeón 2025 de Moto3 estuvo a punto de terminar en el piso, pero evitó la caída con una maniobra para el aplauso. Fue un bálsamo en una sesión que se vivió con el paso cambiado.
