La redacción de ESPN.com.mx eligió a los jugadores más representativos para cada número de jersey, desde el 99 hasta el 1, para dar a conocer sus semblanzas a modo de conteo regresivo hasta el arranque de la temporada regular del 2015. Aquí puedes consultar la lista completa.
MÉXICO -- La humildad y la paciencia no suelen ser características que vayan de la mano, sobre todo en los receptores abiertos en la NFL, sin embargo, si existe una excepción a la regla fue Andre Reed.
Reed llegó a la NFL en la cuarta ronda del draft de 1985 procedente de la desconocida Universidad de Kutztown (Pennsylvania), donde se mudó a la posición de receptor luego de jugar como mariscal de campo en la preparatoria.
En Buffalo, Reed encontró una plantilla inestable, con poco talento y una cuota de derrotas que superaba sus triunfos en los últimos tres años, lo que provocó que tuviera tres entrenadores en jefe distintos en sus primeras dos campañas.
Kay Stephenson, quien se encargó de tomar a Reed en el sorteo colegial, fue despedido tras un inicio de temporada 0-4, así que Hank Bullough asumió el cargo por el resto de la temporada e inició la campaña de 1985 al frente del equipo, pero tras un récord 4-17, Bullough fue echado del equipo para dejarle su puesto a Marv Levy, quien ganó dos partidos más ese año dando inicio a la mejor época en la historia de la franquicia, una época en la que Reed jugó un papel fundamental.
En su primer año con el equipo, Reed vio un carrusel de mariscales de campo que incluyó a Vince Ferragamo, Bruce Mathison y Frank Reich, así que terminó la campaña con 48 recepciones para 637 yardas y cuatro touchdowns, números discretos comparados con el resto de su carrera, misma que vio un cambio positivo con la llegada del mariscal de campo Jim Kelly en 1986.
"Mi carrera no despegó hasta que [Kelly] salió de la nada", declaró Reed en su discurso de inducción al Salón de la Fama en agosto pasado. "La persona más dura con la que he estado en mi vida es Jim Kelly, el N° 12".
Kelly no sólo dio estabilidad a la posición más importante del fútbol americano, también hizo brillar las cualidades atléticas de Reed, quien se ganó siete boletos al Pro Bowl a partir de ese momento y dos selecciones al segundo equipo All-Pro de la NFL.
Reed, quien también mostró una dureza extraña en la posición, jugó 234 partidos de temporada regular en su carrera entre 1985 y el 2000, a pesar del castigo constante que reciben los receptores.
Su mejor año estadístico fue en 1989, cuando sumó 88 recepciones para 1,312 yardas y nueve anotaciones, además fue clave para que los Bills jugaran cuatro Super Bowls consecutivos en la década de 1990.
Fue ahí, en postemporada, donde Reed alcanzó su mejor nivel y donde sus compañeros lo recuerdan mejor.
"Andre Reed jugó para equipos ganadores por mucho tiempo y él era importante en partidos grandes", señaló su ex compañero y miembro del Salón de la Fama, James Lofton, de acuerdo al Buffalo News. "Tan sólo vean sus números de playoffs".
En 19 partidos de playoffs, Reed sumó 85 recepciones para 1,229 yardas y nueve touchdowns, incluyendo 27 recepciones para 323 yardas en sus cuatro apariciones en el Super Bowl.
Quizás el momento más recordado en la carrera de Reed fue su extraordinaria actuación durante la remontada de los Bills a los Houston Oilers durante la ronda de Comodines de la AFC en 1993.
Buffalo remontó una desventaja de 32 puntos, la mayor en la historia de la NFL, de la mano de un encendido Reid con Reich en los controles luego de la salida por lesión de Kelly.
Los Bills caían 35-3 al inicio de la segunda mitad, pero un acarreo de touchdown de Kenneth Davis y una recepción de anotación de Don Beebe recortaron esa diferencia en los primeros minutos del tercer cuarto.
Con el marcador en contra 35-17 en la segunda mitad, la figura de Reed se elevó con tres recepciones de touchdown que permitieron que Buffalo tomara la ventaja 38-35 antes que Al Del Greco enviara el partido a tiempo extra, donde los Bills se llevaron el triunfo con un gol de campo de 32 yardas de Steve Christie.
Reed terminó su carrera en el 2000 jugando para los Washington Redskins y se retiró con 951 recepciones para 13,198 yardas y 87 touchdowns, ostentando hasta la fecha el récord de recepciones, yardas recibidas y recepciones de touchdown en la historia de los Bills.
De acuerdo a las reglas del Salón de la Fama, Reed debía esperar cinco años para ser elegible para Canton, sin embargo su espera se prolongó nueve años más hasta que finalmente fue aceptado en el recinto de los inmortales.
"La paciencia es una virtud", indicó Reed en su discurso en Canton. "Y esperé nueve largos años por esta paciencia".
El Salón de la Fama no fue la única recompensa para Reed, en septiembre del 2014 la Universidad de Kutztown anunció que su estadio de fútbol americano llevaría por nombre Andre Reed.
"Andre Reed es uno de los mejores jugadores en haber jugado nunca fútbol americano profesional, y su inducción al Salón de la Fama es testimonio de eso", indicó la universidad en un comunicado. "Estamos honrados en nombrar nuestro estadio en honor a una legenda de los Golden Bears".
Quizás Reed no esté considerado entre los mejores receptores abiertos de la historia, ni sea el más mediático entre los ex jugadores de la NFL, sin embargo, es un digno representante del N° 83 en nuestra cuenta regresiva.
