RÍO DE JANEIRO -- La fiesta en el Maracaná no termina. Es el estadio que todo mundo quiere conocer en Brasil. Su historia seduce a cualquier aficionado en el mundo. Suizos, holandeses, portugueses, ingleses, franceses, colombianos, ecuatorianos, argentinos, mexicanos y españoles, todos desean tomarse una foto con el estadio de fondo.
"Viva Latinoamérica, menos Argentina... Viva Latinoamérica, menos Argentina...", cantan los brasileños al percatarse de los aficionados que se dan cita en el estadio más representativo de su país y sobre todo después de la victoria del equipo de Messi ante Nigeria.
Pero la fiesta hoy se pinta de amarillo y no es por Brasil. Sino por los ecuatorianos que sueñan con enfrentar a Argentina en Octavos de Final: "Sí se puede... Sí se puede...", es su grito de esperanza. Pero los franceses, pintados, disfrazados, compiten. "Allez... Allez... La France... Allez... Allez... la France... Allez... Allez... Les Blues...".
Francia da la cara por Europa y Ecuador no desea quedar fuera del Mundial de los americanos. El Maracaná es una nueva Torre de Babel que habla portugués, francés y español.
