MÉXICO -- Si la década de los setenta en el pasado siglo se caracterizó por contar con un Chivas irregular, alejado de la gloria del "Campeonísimo" que construyó su imperio de 1957 a 1970; la actual muestra indicios de repetir aquella historia dramática.
De 2012 a la fecha, el Guadalajara arrastra su prestigio con torneos de bajos puntos que lo han orillado a los últimos lugares de la tabla de cocientes. En caso de lograr salvarse al final del Clausura 2015, deberá sumar en los siguientes dos temporadas 30 puntos o más para olvidarse por un tiempo de la actual crisis.
Sin embargo, 44 años atrás, en la campaña 1970-71, vivió un año de terror en el que estuvo a un paso de caer a la Segunda División.
A UN PASO DE SEGUNDA
Aquella temporada fue la primera en la que se implementó el sistema de Liguilla al dividir a los 18 equipos participantes en dos grupos de nueve en los que clasificaban los primeros cuatro, pero para definir al equipo a descender, los dos últimos lugares de esos sectores jugarían un partido de promoción.
Por el prestigio del Rebaño, nadie imaginaba el terror que se desataría a través de 34 partidos en los que iba dejando puntos en el camino ante la incredulidad de sus seguidores que todavía un año antes festejaban la conquista del octavo título de Liga y del Torneo de Copa.
Aquel equipo joven e inexperto con gente como José Luis Real, 'Willy' Gómez, Vicente Mata y Aurelio Martínez debió cargar con el peso de la historia reciente y no pudieron estar cobijados por los pocos experimentados que quedaban como los hermanos Calderón, Ignacio y Carlos, además de los últimos sobrevivientes del 'Campeonísimo' como el 'Jamaicón' Villegas, Sabás Ponce y Arturo Chaires.
A tal factor se agregó la ausencia de su orquestador Alberto Onofre, quien se había fracturado la tibia y peroné días antes del Mundial de México 70.
Tales circunstancias influyeron para que al técnico Javier de la Torre se le resquebrajara el equipo que por años mantuvo como protagonista.
En total, en un sistema en el que los triunfos valían 2 puntos, Guadalajara sumó 30 de 68 disputados, producto de 11 victorias, 8 empates, y 15 derrotas para ubicarse en la posición 14 de la tabla general.
En la última jornada, para evadir el sótano de su grupo y librarse del juego de promoción, venció en un duelo de angustia al Monterrey por 1-0.
El equipo que descendió fue el Atlas que no pudo vencer al Pachuca en la batalla final por el no descenso.
LA CRISIS NO TERMINÓ
Sin embargo, en los años posteriores, el Guadalajara no logró estabilizarse y navegaba más en la mitad de la tabla, con algunas excepciones, lo que derivó en cambios de técnicos y jugadores.
La esperanza de un futuro mejor se dio de inmediato de aquel año de terror, cuando en la temporada 71-72 ocuparon el quinto lugar general con el surgimiento de nuevos valores como Guillermo "Pititos" Torres, Gabriel "Nené" López Zapiain, Manuel Chavarría, Jaime López, Pedro Herrada, y contó con el retorno de Onofre, pero afectado psicológicamente por la fractura que lo dejó fuera.
Esta fue la temporada del debut de un jugador de nombre Hans Friessen, mexicano, pero de padres alemanes.
Cuando todo indicaba que Chivas despegaba y que el desastre de la 70-71 había sido un susto, en la 72-73 regresaron los fantasmas con otro declive en la tabla de posiciones hasta el noveno.
LA LLEGADA Y EL TRÁGICO ADIÓS DEL "CENTAVO"
La directiva decidió cerrar el ciclo de Javier de la Torre tras más de diez años al frente y con cinco títulos de Liga que le dio al Rebaño. Comenzaría, al igual que en el presente, el desfile de entrenadores ante la falta de resultados.
Para la campaña 1973-74 en busca de un impacto mediático, primero se contrató al técnico peruano Walter Ormeño, y este a su vez solicitó el fichaje de un delantero de lujo procedente del Cruz Azul y estrella de la Selección Nacional: Octavio 'Centavo' Muciño.
El atacante de inmediato conectó con la afición, fue el goleador con 15 tantos, pero de poco sirvieron, ya que Chivas bajó más peldaños para ubicarse en la posición 11 de la tabla general, lo que derivó en el despido de Ormeño.
A esta crisis se agregarían dos muertes de jugadores que golpearían el estado anímico del equipo. La noche del sábado 1 de junio de 1974, Muciño se encontraba en el bar Carlos O´Willys, cuando entró al establecimiento un hombre llamado Jaime Muldoon Barreto para descargar su arma sobre el cuerpo del delantero que quedó en agonía. Dos días después, el 3 de junio, el "Centavo" fallecía.
Pero la tragedia no terminaría ahí para Chivas. Ese mismo mes, el 27, el defensa Jaime López había acudido a divertirse con unos amigos al cabaret La Comancha, en donde fueron balaceados. El móvil del asesinato, según se dijo en aquella época, había sido por un ajuste de cuentas entre grupos estudiantiles.
Sin dos de sus figuras fue como recibió el equipo al legendario Héctor Rial, argentino que había sido parte del Real Madrid de Alfredo di Stéfano, pero sus conocimientos del futbol europeo fueron suficientes para quedarse en la undécima posición.
Años después, otro de los grandes ídolos de Chivas, José Martínez perdió la vida en un accidente vial, cuando al autobús que transitaba por la carretera rumbo a Puebla, se le estrelló un tráiler al invadir su carril.
Fue un 14 de febrero de 1981, el día que Pepe perdió la vida. Un jugador al que alguna vez un chico llamado Diego Armando Maradona enfrentó en un amistoso con Argentinos Juniors en Los Ángeles, California y le dijo: "Si yo tuviera diez compañeros como tú, seríamos campeones".
A esta serie de muertes trágicas también se sumaban los descalabros y posiciones poco dignas. En las temporadas 75-76 y 77-78 terminaron ubicados en lugar número 14, y en la 78-79 en la 15.
LA RESURRECCIÓN
Fue hasta la 80-81 que alcanzaron un tercer lugar, pero justamente en la siguiente tocaron fondo al situarse en el lugar 17 de 20 participantes.
Ahí, la directiva entendió que tenía que venir un cambio de mentalidad en jugadores y cuerpo técnico. La idea era buscar al estratega de moda de aquella época: Bora Milutinovic, quien había revolucionado a Pumas.
El serbio se encontraba en España viendo el Mundial de España 82, pero al parecer ya tenía la oferta para hacerse cargo de la Selección Nacional, por lo que rechazó la oferta del Rebaño.
Los dirigentes buscaron entonces a un técnico joven, con la experiencia de haber dirigido al modesto Atlético Potosino, pero identificado con Chivas: Alberto Guerra.
A partir de 1982 hasta 1989, bajo el mando de Guerra, siempre clasificarían a Liguillas, tres veces a finales, de las que ganaron en 1986-87.
Así fue la década de Chivas de 1970 a 1981, en la que entraron en un tobogán que parecía no tener fin, y en la que una vez estuvieron a punto de perder la categoría en Primera División.
Justamente igual que ahora.
