BUENOS AIRES -- La Copa del Rey. Ese baúl que combina efemérides de culto con momentos para recordar y joyas de prensa, se vuelve a abrir esta semana en España. Competencia que ha visto caer varias veces a Goliath porque David le acertó un piedrazo a su orgullo. Es el momento de las oportunidades. Cuando el tesón es capaz de empequeñecer a la billetera más abultada. Hacia una mixtura entre este formato de campeonato y el de la inglesa FA Cup busca avanzar nuestra Copa Argentina. Federalizar el fútbol y darle la ocasión a la entidad de barrio, el club pequeño en términos de presupuesto, gigante de corazón, de vivir sus quince minutos de gloria gracias a la épica del deporte.
Sucede la victoria del más débil en la Copa del Rey en más ocasiones de las que cualquiera podría imaginar. No es excusa válida que en algunos campos se juegue sobre césped artificial. El hecho es que en fútbol no existen los imposibles. La línea que separa la debilidad de la fortaleza es tan delgada, que se cruza con el mínimo cambio de estado anímico. En este campeonato no hay galones. Sobran las antorchas. Real Madrid, FC Barcelona, Valencia y Atlético de Madrid han sido eliminados frente a equipos abismalmente inferiores en presupuesto, aunque de espíritu inquebrantable. La fe es así. Se ve capaz de hacer tambalear una montaña, y lo logra. Luego, lo curioso de los cataclismos es que sobrevienen a pares. De forma consecutiva.
Para el FC Barcelona fue en 2001-02 y en 2002-03. Con una importante presencia argentina en el equipo. El 7 de noviembre de 2001 lo eliminó la Unió Esportiva Figueres, equipo del norte de Catalunya, al vencerlo (1-0) con gol de 'Kali' Garrido. Javier Saviola fue titular en aquel equipo dirigido por Carles Rexach, y Roberto 'Tito' Bonano era el arquero suplente. Menos de un año después, el 11 de septiembre de 2002, con Román Riquelme como titular y Saviola ingresando desde el banco de suplentes, esta vez fue el Novelda alicantino el equipo de Tercera que echó al Barça de la Copa al superarlo (3-2) con un 'hat trick' de Madrigal. Riquelme y el brasileño Geovanni marcaron para los de Louis van Gaal, actual seleccionador de Holanda.
Mayor oprobio el sufrido por el Real Madrid. Los blancos fueron eliminados en 2008-09 y 2009-10 por equipos de Tercera, ¡en eliminatorias a doble partido! Después de la decepción comercial que había significado para la organización perder a equipos importantes en eliminatorias a un solo partido se regresó al formato ida-vuelta para proteger a los equipos importantes, pero al Real Madrid no le valieron de nada los pergaminos y quedó fuera de combate en el mismísimo estadio Santiago Bernabéu, dos años seguidos. El primero, a manos del Real Unión de Irún, equipo con uno de esos nombres que parecen evocar a conjuntos históricos de la época del amateurismo como Alumni en Argentina o Atlético Aviación en España.
El 11 de noviembre de 2008, el Real Madrid vencía (4-3) al Real Unión con Saviola y Gago como titulares, e Higuaín saliendo desde el banco, pero se quedaba fuera de la Copa por haber caído en la ida (3-2) en el País Vasco. El pueblo irundarra celebró como si fuera la última vez que podría hacerlo. De nada valió que el mítico Raúl González marcara un 'hat trick', ni el tanto de Bueno. Los goles de Abasolo, Salcedo (2) y Eneko Romo liquidaron al Madrid. Saviola llegó a marcar para el equipo dirigido por Bernd Schuster en el partido de ida, que disputó como titular junto a Higuaín y Gabriel Heinze. Menos de un año después, el 27 de octubre de 2009, la vergüenza fue mayor. Ahora dirigido por el Ingeniero Manuel Pellegrini, el Real Madrid cayó (4-0) nocaut frente al Alcorcón, club de la comunidad madrileña. Esta vez con Gago partiendo desde el banquillo, y con Ezequiel Garay como alternativa, aunque sin minutos en la debacle. Borja (2), Ernesto y Arbeloa (en contra), le pusieron su nombre a uno de los resultados más recordados en la competición copera. El Real Madrid se impuso (1-0) en el partido de vuelta (jugaron Gago e Higuaín, y Garay fue suplente) con gol de Van der Vaart, pero 15 días antes se había escrito su certificado de defunción en la competencia.
El Valencia de los argentinos Pablo Aimar, Mauricio Pellegrino (ambos tuvieron pocos minutos al salir desde el banco en la recta final del encuentro) y el uruguayo Gonzalo de los Santos (titular), también mordió el polvo de la derrota temprana. En Alicante, ante el equipo homónimo, el 6 de noviembre de 2002. Los locales y el equipo ché empataron 3-3 (Toni García, Salcedo y Juli para el dueño de casa; Juan Sánchez y Mista (2), para el conjunto dirigido en aquel entonces por Rafa Benítez, actual entrenador del 'Pipita' Higuaín en el Napoli). El cuadro alicantino sacó de la Copa al Valencia al superarlo en la tanda de penales, ya que en aquel entonces las primeras eliminatorias se resolvían a partido único como sucede en Inglaterra.
En cuanto al Atlético de Madrid, con el uruguayo Diego Godín, el colombiano Radamel Falcao y el argentino Eduardo 'Toto' Salvio, fue eliminado por el Albacete, también de Tercera División, al perder (0-1) en el estadio Vicente Calderón, con gol de Curto, al minuto de juego. El Albacete ya había vencido (2-1) al conjunto colchonero dirigido por Gregorio Manzano, en el partido de ida. La eliminación convenció al presidente Enrique Cerezo y la cúpula dirigencial del club rojiblanco de entregarle el mando del equipo al 'Cholo' Diego Pablo Simeone días más tarde. Ya ven ustedes el cambio radical que ha experimentado este plantel con dicho cambio.
Luego, la mayor hazaña que se le recuerda a un equipo pequeño en la Copa de la Rey fue la final alcanzada en 1979-80 por el Castilla, filial del Real Madrid, frente al propio equipo blanco. El Castilla eliminó al Athletic Club de Bilbao, a la Real Sociedad y al Sporting de Gijón, potente en aquel entonces, para plantarse en la finalísima contra el primer equipo de su mismo club. La final, celebrada el 4 de junio de 1980, también contó con un futbolista argentino. Roberto Martínez, señor padre de este periodista, quien salió desde el banco de suplentes a disputar los últimos diez minutos y le cometieron el penal que significó el sexto gol (6-1) merengue. Así, Roberto Martínez senior consiguió su séptimo título en el club (5 Ligas y 2 Copas del Rey), en 6 temporadas. Mi Viejo. Un grande.
