Humberto Mariles, la historia secreta del primer medallista de oro

El primer medallista de oro de México, Humberto Mariles, fue detenido en París y murió en la ciudad que ahora recibe los Juegos Olímpicos, acusado de varios delitos


En la Roma Norte, de la Ciudad de México, hay un departamento que está lleno de fotografías en blanco y negro, son de Humberto Mariles, el primer medallista de oro mexicano en unos Juegos Olímpicos. El inmueble pertenece a uno de sus hijos, que ha intentado preservar la memoria y, al mismo tiempo, defender el nombre de su padre, señalado por narcotráfico en las últimas horas de su vida.

“Lo que dicen de mi padre no es verdad. Él fue exonerado”, asegura Humberto Mariles hijo, a 52 años del deceso de su padre, en entrevista con ESPN.

En 1948, en Londres, el General ganó dos medallas áureas, además de una de bronce, montando su famoso caballo llamado “Arete”. Tras los metales y su leyenda de desafío, todo México sabía quién era Mariles, en ese entonces. En 1972, estuvo en las dos caras de la moneda, condecorado por el gobierno mexicano como un ejemplo para la juventud y meses después señalado por narcotráfico, en París, Francia, en una encomienda de las autoridades mexicanas, en la que lo mandaron a traer una cuadrilla de caballos.

La historia de los últimos días de Humberto Mariles, a medio siglo de distancia, se distorsiona entre textos y versiones de la prensa. La versión más replicada señala que el también General del ejército mexicano fue detenido en un aeropuerto de París, con 60 kilos de heroína, e ingresado a la prisión La Santé, en Francia. Tres días después apareció muerto, supuestamente por problemas respiratorios. Su familia aparece en su defensa: "son mentiras".

La testigo de primera mano que nadie menciona

Humberto Mariles hijo revela que el general, su padre, viajó a Europa acompañado de su mamá, María Alma Martínez en 1972. Ella atestiguó la detención del medallista olímpico y las últimas horas del ganador de dos medallas de oro en Londres 1948.

“Mi padre siempre trataba de que no se hablara de mi madre, porque él todavía estaba casado”, cuenta en un departamento en el corazón de la Ciudad de México, rodeado de las fotografías del exitoso jinete.

“La historia oficial dice que los detuvieron con 60 kilos de heroína en el aeropuerto y que había drogas en el hotel, en un carro. Puras mentiras, ellos llegaron a finales de noviembre de 1972. Los detienen los primeros días de diciembre”, comienza a narrar Humberto, después de haber escuchado la historia de la voz de su mamá una y otra vez durante su infancia.

“Una madrugada se metieron los policías al cuarto de hotel, mi mamá no entendía bien, porque hablaban en francés y mi papá si hablaba francés, les pidió que dejaran vestirse a la señora. Los sacaron detenidos. Lo que pasó es que hubo un desafortunado encuentro en el bar del hotel días antes, una noche mi papá y mi mamá estaban discutiendo, salieron por una copa. Bajaron al bar y se encontraron a Max Rivera Castillo, otro de los detenidos. A esta persona la conoció en Lecumberri, lo que pasó es que tomaron una copa con él, y dos días después los detuvieron. Ahí los relacionaron”.

La caída del general Humberto Mariles

Humberto Mariles estaba acostumbrado a codearse con la alta alcurnia de México, así como se paseaba por los cuarteles generales también aparecía en los grandes salones de la alta sociedad mexicana y hasta jefes de estado o príncipes de Europa le abrían las puertas de sus ranchos o residencias. A pesar de eso, el dos veces medallista de oro en Londres de 1948 murió en una cárcel de París, en 1972, “envenenado”.

“Cuando regresaron a mi mamá a México, le pusieron una botella de champagne en su celda, se despidieron y todo. Él iba a ir ante un juez, pidió unas gotas para los ojos, porque había llorado, y lo envenenaron. Él tenía la lengua azul cuando lo encontraron, un síntoma de envenenamiento y era una persona sana”, recuerda Humberto Mariles.

María Alma Martínez regresó sola de París, Francia. La madre de dos hijos llegó al aeropuerto de la Ciudad de México y fue detenida por el comandante Florentino Ventura.

“Después de que la dejaron en libertad en París, vino a México y la detuvieron ilegalmente, Florentino Ventura, era el jefe de la policía o judicial, alguien muy fuerte, con mucho poder. La tuvo todo el tiempo en su despacho, no le decían las cosas, le robaron sus joyas, fotografías, todo se lo robaron”, recuerda Humberto Mariles hijo. “Mi mamá no sabía por qué fue detenida su pareja, pensaba que tal vez se había robado algo o otra cosa, es Ventura que le empieza a decir lo de las drogas y del narcotráfico, allá no le habían mencionado nada”.

La hipótesis de que tuvo problemas de salud que lo llevaron a la muerte en la cárcel de La Santé es descartado por la familia, debido a que Mariles había sido sometido a unos estudios, en Texas, Estados Unidos, pagados por el gobierno mexicano. Su condición física y médica era excelente.

“De hecho tenía poco de hacerse un estudio en Texas, pagado por el gobierno, porque se quejaba mucho de un problema de migrañas, por una caída, tenía muchas migrañas, por eso tenía un carácter tan acelerado y fuerte, sí se sacaba de control rápidamente”.

Humberto Mariles fue exonerado de todo cargo por el gobierno francés

El plan de Humberto Mariles, junto con el gobierno mexicano, era hacer un criadero de caballos y una escuela de equitación en México, por eso lo mandaron a París, Francia, a comprar a los animales. Ahí fue detenido. De acuerdo a las versiones de la familia, desde la actual sede de los Juegos Olímpicos, París, les comunicaron que el general había sido exonerado de todo cargo, dos años después de su muerte.

“Fue exonerado, no fue culpable de nada y que se reconozca por sus logros, y no se ha vuelto a repetir esa hazaña”, asegura Humberto Mariles hijo, en su departamento de la Ciudad de México.

“Mi padre fue exonerado, aquí se ocultó en México esa versión. Lo hicieron pedazos en los periódicos, cuando se dio la exoneración, salió una pequeña nota perdida en un periódico y los únicos que le dieron importancia fueron (Jacobo) Zabludovsky, Pepe Cardenas y Paco Malgesto, poca gente sabe que fue exonerado”, también mencionó Virginia Mariles y Valdés, en una entrevista con Aristegui Noticias.

“Fijate que también en 1972 lo pusieron como ejemplo de la juventud en México y pienso que debe volver a ser tomado como ejemplo de la juventud, porque era una persona que sí él creía algo, nadie lo paraba, ni el comandante supremo de las fuerzas armadas. Si esa vez no hubiera ganado todo, perdía todo, casa, familia, porque había desacatado la orden de no ir. Entonces los riesgos que tomaba eran extremos, pienso que es la forma que la juventud debe de arriesgar, si crees en algo, tienes que arriesgarte, como él lo hacía y no sólo ser una historia mal contada”, remata su hijo.