Los superhéroes de carne y hueso

ESPN

Si hay un héroe, tiene que haber un villano, y lo que cada vez nos queda más claro, es que podríamos ser nosotros mismos.

Para muchos de nosotros los atletas profesionales son esos superhéroes de carne y hueso que vemos como una inspiración. Lo que a muchos nos hubiera gustado llegar a ser, pero no teníamos la habilidad o la disciplina que se requiere para llegar al nivel más alto. Hay que tomar en cuenta que además de la destreza de realizar cierta actividad, esta la parte de los sacrificios, porque no importa que tan bueno seas en algo si no lo trabajas.

Te has puesto a pensar ¿qué habría sido de tu vida si hubieras dejado a un lado las reuniones familiares, las fiestas con los amigos, las desveladas innecesarias o los gustos por la comida? Yo tengo clara la respuesta, me hubiera vuelto loca. Es por eso que me parece tan admirable el ver a los deportistas entregándose las 24 horas, los 7 días de la semana a seguir mejorando en su deporte, aspirando en representar a su país, siempre tratando de ser mejores y dar lo mejor de sí.

Actualmente vivimos en una época que parece sacada de cualquier historieta, los Juegos Olímpicos son el multiverso que esperamos cada cuatro años para ver a nuestros superhéroes en acción. En Río 2016 tuvimos como protagonistas a Aquaman, Flash, y la mujer maravilla, o como nosotros los conoceríamos: Michael Phelps, Usain Bolt y Simon Biles.

En Tokio 2020 se sumó el anime con Naomi Osaka, quien previamente dijo se identificaba con Naruto, un dibujo animado japonés que relata la historia de un joven ninja que busca el reconocimiento de sus compañeros y sueña con convertirse en el líder de su pueblo. Y el maestro del aire Aang, llegó en forma del velerista neerlandés Kiran Badloe con la emblemática flecha azul sobre su cabeza.

Sin embargo, como en cualquier historia, si hay un héroe, tiene que haber un villano. Puede ser una persona, un país, un virus, y lo que cada vez nos queda más claro, es que podríamos ser nosotros mismos. Simone Biles ha sido el ejemplo más claro. Llegaba a la justa veraniega siendo la imagen no solo de EUA o de la gimnasia, sino de los Juegos Olímpicos completos y hoy ha decidido retirarse no solo de la competencia del All around por equipos, donde quedaron en segundo lugar, ahora también se sale de la individual y no peleara por la medalla obtenida hace cinco años en Brasil.

“Desde que entro a la sala, estoy yo sola con mi cabeza, tratando con demonios en mi mente. Debo hacer lo que es bueno para mí y concentrarme en mi salud mental y no comprometer mi salud y bienestar” fueron las palabras de la ahora cinco veces medallista Olímpica después de que en un inicio se especuló que sería algo relacionado con una lesión.

Pero Biles no ha sido la única en hablar abiertamente del tema de la salud mental, mismo fue el caso de la tenista Naomi Osaka, quien se retiro del Roland Garros en mayo y decidió tomar un descanso del deporte. Unos meses después regresa siendo una de las grandes estrellas de Japón para estos Juegos Olímpicos, es la encargada de prender el pebetero en Tokio, y para sorpresa de muchos quedo eliminada en los cuartos de final del torneo por la checa Marketa Vondrousova.

“Demasiada presión…Quizá porque era mi primera participación en unos JJOO, pero ha sido demasiado para mí” reconoció la japonesa tras el partido.

Aquí es donde me pongo a pensar, ¿quiénes somos nosotros para criticar el cómo se siente una persona? ¿en verdad nosotros nunca nos hemos llegado a sentir abrumados o desesperados por alguna situación de estrés? Es muy fácil decirle a alguien que es un tronco, un pecho frio, que se volvió a equivocar, o la famosa frase “hasta yo lo hubiera hecho mejor”.

Bueno, y ¿por qué no lo haces? Es fácil criticar, más sencillo aun si lo que nos separa es un televisor, o aparato electrónico bajo una mascara como pueden ser las redes sociales. Hay que entender que nosotros al ser los espectadores llegamos a ver la parte final, el momento en el que el deportista queda completamente expuesto, sin entender todo lo que le costo el simple hecho de llegar a donde esta.

Para nosotros los atletas son superhéroes, hacen cosas inimaginables, cosas que muy pocos se atreverían a intentar, y eso incluye cada uno de los sacrificios, pero hay que recordar que su mayor kriptonita es el ser de carne y hueso, y como lo han dicho ya más de una vez: “Esta bien no estar bien.”