Filipinas 2025 fue el Mundial de las sorpresas y marcó un claro dominio de los equipos europeos

Bulgaria dio el gran salto y fue uno de los equipos europeos que causaron sensación en Filipinas 2025. Volleyball World

Filipinas 2025 no solo se caracterizó por ser el Mundial masculino de vóleibol de las grandes sorpresas, sino que también plasmó el marcado dominio de los seleccionados europeos. En un torneo en el que cuatro top-10 del ranking fueron eliminados en fase de grupos, la incidencia de los europeos fue notable, especialmente en el tramo final.

Entre los grandes e inesperados sacudones, la bicampeona olímpica Francia fue eliminada tempranamente (Argentina y Finlandia la precedieron en el Grupo C), tal como sucedió con Brasil, tricampeón mundial y bicampeón olímpico a comienzos de este siglo, y Japón, uno de los mejores equipos de los últimos tiempos.

Alemania también había arrancado el Mundial entre los 10 mejores del ranking de la FIVB pero quedó en el camino en fase de grupos y se cayó del top-ten.

Más sorpresas en el Mundial de vóleibol

A las tempranas eliminaciones de los top-10 ya mencionados se sumaron otras sorpresas en fase de grupos. Una de ellas fue el triunfo de Egipto (23° en el ranking antes del Mundial) sobre Irán (13°), aunque los egipcios terminaron últimos en el Grupo A, ya que perdieron con Túnez y Filipinas.

Los tunecinos, que no figuraban entre los 40° primeros escalones del ranking, se adueñaron del primer puesto, mientras que los organizadores consiguieron el primer triunfo en su historia mundialista y estuvieron a punto de avanzar a octavos de final, aunque finalmente cayeron 2-3 frente a Irán.

Las victorias de Bélgica sobre Italia y de Finlandia sobre Francia también marcaron a fuego la fase de grupos, ya que equipos del pelotón medio del ranking bajaron a superpotencias mundiales y olímpicas. En ese marco también sorprendieron los triunfos 3-0 de Turquía y Canadá sobre Japón y el 3-0 de Serbia sobre Brasil.

El dominio europeo en Filipinas 2025

La supremacía europea fue muy evidente por el porcentaje de países de ese continente en las instancias decisivas, que terminó con hegemonía absoluta en semifinales.

Incluso, si no fuese por la conformación del Grupo A, sin europeos y claramente diseñado para favorecer al local Filipinas, la incidencia podría haber sido mayor. Aun así, 11 de los 16 equipos que avanzaron a octavos de final provinieron de ese continente.

A Túnez e Irán, los dos clasificados del Grupo A, solo se sumaron Argentina y Canadá, ambos eliminados en octavos de final, y Estados Unidos, que perdió en cuartos de final.

De todos modos, el armado de las llaves mostró falencias evidentes. Más allá de las sorpresas, en uno de los cruces de octavo de final se midieron República Checa, que estaba 21ª en el ranking antes del Mundial, y Túnez, que no aparecía entre los 40º mejores.

Italia y Bélgica, que se habían enfrentado en fase de grupos, volvieron a medirse en cuartos de final, algo que podría haber sucedido con varios de los demás cruces en esa instancia.

Independientemente de esa particularidad, la hegemonía europea en semifinales implicó que Italia y Polonia mantuvieran en un cabeza a cabeza por el N° 1 del ranking, permitió que Bulgaria se metiera en el top-10 y, quizás en el dato más elocuente, que ocho de los 10 equipos ubicados entre el 11° y el 20° escalón sean países del continente estrella de la actualidad.