El argentino Agustín Tapia y el español Arturo Coello son los número uno del mundo por un conjunto de cuestiones. Su gran capacidad ofensiva es la principal. Pero la mentalidad es otra de sus grandes virtudes. Y este domingo quedó demostrado, porque estuvieron al borde del abismo en la final ante Federico Chingotto y Alejandro Galán pero supieron sobreponerse para terminar ganando por 6-3, 4-6 y 7-6 y, de esa manera, quedarse con el Major de París, segunda cita 'grande' de la temporada de Premier Padel.
El partido fue disputado en el mítico estadio Philippe Chatrier, de Roland Garros, que lució sus gradas repletas de público. Se trató de un encuentro vibrate, lleno de emociones, digno de la definición de un Major.
Muy parejo, como casi siempre que se enfrentan estas dos duplas, la diferencia en el primer set fue un quiebre en el séptimo game que les permitió a los líderes del ránking hacer la pequeña diferencia necesaria para cerrarlo.
No obstante, esos primeros compases dejaron deducir que la cancha no estaba tan rápida como en otras jornadas del certamen.
Punto a favor de Chingotto y Galán, que no son una dupla tan hiperofensiva como la de Tapia y Coello.
Así las cosas, la paridad fue muy marcada, y se extendió a lo largo de todo el choque.
Cambios de mando y emoción al mango
En el inicio del segundo set, los Nº1 generaron dos chances de break. De concretarse, podían marcar a fuego el destino de la final. Sin embargo, nunca nada es fácil ante 'Chingalán'.
Los escoltas del ránking se sobrepusieron y, de esa forma, lograron mantenerse cerca en el tanteador.
Nadie se sacó ventajas hasta que llegó el décimo game, con Tapia y Coello al servicio y 5-4 abajo. En ese momento, el catamarqueño sufrió un leve bajón, se vendió en tres smashes a lo largo del juego, y Galán aprovechó todos y cada uno de ellos para, de esa manera, sentenciar por 6-4 el segundo parcial y enviar todo al tercero.
El momentum de los número 2
Repletos de confianza, esta vez los que generaron chances de quiebre en el primer juego fueron Chingotto y Galán. A diferencia de lo ocurrido en el segundo, ellos sí las aprovecharon y consiguieron un tempranero break.
Tomaron la delantera del set y no la soltaron hasta ponerse 5-3 con su saque, en un tramo en el que a Galán se lo veía pletórico.
Coello se puso al equipo al hombro
Enfrente, Tapia había bajado mucho el nivel y hasta parecía algo cansado. Fue allí, en ese momento cumbre, en el que Coello apareció en todo su esplendor.
Conciente de que Agus estaba con poca confianza con el smash, en esos pasajes se hizo cargo de varios y por eso los líderes del ránking lograron recuperar el quiebre y seguir en partido.
Chingotto y Galán son muy sólidos y supieron absorber el golpe. Por eso, esta vibrante final tuvo el desenlace que se merecía: un tie break.
Con el ánimo por las nubes, los Nº1 salieron a atacar con todo en el desempate. Recién ahí pudieron desequilibrar a sus rivales y por eso sacaron grandes diferencias. Se llevaron el tie break por un contundente 7-1 y festejaron con una euforia pocas veces vista en ellos.
Estuvieron al borde del abismo y se supieron recuperar. Justo en la final de un Major. Justo en Roland Garros.
Sumaron su noveno título de la temporada, segundo major, y siguen en carrera para intentar la hazaña de quedarse con los cuatro 'grandes' de un mismo año calendario.
