Los Pumas cayeron por 28-24 ante Australia por la tercera fecha del Rugby Championship, en Townsville y la prensa australiana se expresó sobre el juego que obtuvieron los comandados por Joe Schmidt sobre el cierre. Lo mejor del rugby, en Disney+ Plan Premium.
Utilizando un juego de palabras con el apellido del jugador que definió el partido, RugbyAu indicó: “No se oyó ninguna campana: los Wallabies remontan dos tries y derrotan a los Pumas en un emocionante partido en Townsville. Los 20 163 aficionados que acudieron a Townsville disfrutaron de un partido reñido y disputado en condiciones de calor y viento, con los visitantes liderando la mayor parte del encuentro y aprovechando la falta de disciplina de los locales al principio. El centro Len Ikitau fue una fuente de inspiración para los Wallabies con una actuación digna del mejor jugador del partido, en el que los australianos volvieron a darlo todo para remontar y llevarse la victoria". A su vez, el portal oceánico destacó la presión de Los Pumas que sometieron en gran parte del partido a los locales y lo hicieron caer en la indisciplina.
Por su parte, el portal The Roar, señaló: "Tenía que apoyarlos": Los Wallabies logran una épica victoria de remontada cuando Bell anota un try en el minuto 86. Los hombres de oro parecían haber perdido el control cuando Juan Cruz Mallia anotó un penal que le dio a Argentina una ventaja de 24-21 en el minuto 79. Pero un contragolpe en el reinicio les dio a los Wallabies una última oportunidad. No la desperdiciaron".
Y agregó: "Los corazones estaban en la boca cuando el capitán de los Wallabies, Harry Wilson, falló varias oportunidades para igualar el marcador, pero Bell se zambulló desde una corta distancia para darle al equipo local una sorprendente victoria en casa. Todo el mérito es del equipo. Podríamos haber intentado marcar y llevarnos el empate en un partido difícil, pero todos allí creían que podíamos rematar y los chicos querían ganar, así que tuve que apoyarlos. Estaba solo el grupo de líderes en el campo. Todos estaban disfrutando del momento. Había 25.000 personas suplicándonos que tocáramos el balón e intentáramos ganar el partido, y esa fue probablemente la diferencia al final".
