El Súper Rugby Américas tuvo una presencia de lujo en la fecha 3: Santiago Cordero volvió a las canchas e hizo su debut con try en Pampas, en el partido frente a Capibaras XV, disputado en cancha del CASI. El histórico back fue titular en lugar de Jerónimo Ulloa en el XV que presentó Juan Manuel Leguizamón.
El wing volvió a pisar el césped tras una inactividad de cuatro meses y medio producto de la fractura del tobillo izquierdo sufrida en octubre pasado ante Los Tilos. Tras superar un persistente dolor en el pie que postergó su estreno en la franquicia, el formado en Regatas de Bella Vista fue determinante en la ajustada victoria por 25-20 ante el equipo del Litoral, aportando su jerarquía y, fiel a su estilo, dejó su sello en el in-goal.
La emoción de volver a sentirse jugador fue el sentimiento dominante para el back de 32 años y 56 caps con Los Pumas. Luego de su retiro del seleccionado y del profesionalismo europeo en julio pasado, este nuevo desafío lo encuentra con la misma chispa de siempre. "Estoy contento de haber vuelto a las canchas, de ganar. Obviamente hay que seguir ganando ritmo. Fueron 4 meses y medio que costaron, pero estoy contento de haber vuelto, de estar bien físicamente y con ganas de mucho más", aseguró Cordero tras el pitazo final, dejando claro que el proceso de recuperación fue duro pero valió la pena.
En un partido "chivo" y cerrado, Pampas debió apelar a la paciencia para destrabar el marcador frente a un rival que complicó el trámite mediante la indisciplina y el control del territorio. Santiago analizó la madurez del equipo para no desesperar cuando el resultado era adverso y la cabeza amenazaba con jugarle una mala pasada al plantel bonaerense. Sobre esa gestión mental, el wing destacó: "El manejar un poco la cabeza, que quizás te vas del partido, te desesperás porque estás abajo por dos, tres puntos, pero creo que ahí se pudo manejar bien, se bajó un poco, se puso un poco de frío a la cabeza y se pudieron ajustar esas cosas".
El regreso de Cordero a la estructura nacional cierra un círculo que comenzó en 2012 con Los Pumitas y aquel primer Pampas XV de Daniel Hourcade en 2013. Tras pasar por Jaguares y pasear su vértigo y velocidad por diferentes equipos europeos, hoy se encuentra con un sistema de alto rendimiento que considera mucho más consolidado. "Me encontré con un sistema mucho más profesional, por así decirlo, con mucho más conocimiento que creo que está buenísimo. El sistema se nota que está funcionando, se está trabajando muy bien y eso ayuda un montón al crecimiento del rugby argentino", subrayó, poniendo en valor la evolución del trabajo diario en las franquicias actuales.
Con la experiencia de quien lo ha vivido todo, "Pelusa" ahora asume el rol de guía en un plantel que desborda energía y ganas de trascender en el certamen continental. Para él, la clave del éxito de este Pampas radica en la competencia interna que eleva la vara de todos los integrantes día a día. "La verdad que se nota que es un equipo que tiene demasiada hambre, se nota más que nada en los que le toca estar afuera, que la sufren mucho, que quieren estar adentro de la cancha, así que eso hace que en los entrenamientos se eleve la vara porque todos quieren jugar y todos tienen muchas ganas de seguir creciendo", concluyó el histórico wing.
