En su paso por Equipo Scrum, Agustín Pichot se refirió a uno de los grandes temas pendientes del rugby mundial: la posibilidad de avanzar hacia un calendario global, y reconoció que la idea es atractiva en lo conceptual, pero advirtió que su implementación es mucho más compleja de lo que parece. “Suena bien decir que alineamos el Rugby Championship y el Seis Naciones, pero hay tantos intereses en conflicto, sobre todo con ligas como la francesa o la inglesa”, explicó.
El ex medio scrum dejó en claro que existe un consenso general dentro del rugby internacional para intentar ordenar las competencias, aunque con límites muy marcados. “Está todo el rugby más o menos de acuerdo con buscar un calendario global, pero sin mover el Seis Naciones, porque Europa no va a cambiar sus fechas”, afirmó, marcando el peso político y económico del Viejo Continente.
En ese contexto, Pichot planteó que cualquier intento de unificación deberá contemplar el impacto en los torneos locales. “Ojalá se dé una unificación de calendario, pero hay que acomodar las semanas con la competencia interna o con compensaciones económicas”, señaló, dejando en evidencia que el aspecto financiero será clave en la negociación.
Además, advirtió sobre el calendario cada vez más cargado de competencias internacionales. “Si tenés la Copa del Mundo, los torneos de selecciones y la Nations Cup, las ligas se van a quejar”, sostuvo. Y agregó que no todos los países enfrentan el mismo escenario: mientras Inglaterra tiene mayor margen para adaptarse, en Francia la situación es más compleja por la fuerza de su torneo local.
Por ahora, el calendario global sigue siendo una meta lejana, condicionada por intereses cruzados y la necesidad de encontrar un equilibrio entre selecciones y clubes. En ese camino, la mirada de dirigentes como Pichot refleja tanto el deseo de avanzar como las dificultades reales que enfrenta el rugby para ordenar su estructura internacional.
