Henry Pollock, protagonista total: provocación rival, amarilla y tensión en Northampton vs Castres

Henry Pollock, en el duelo ante Castres. Getty

La victoria de Northampton Saints por 49-41 sobre el Castres Olympique dejó mucha tela para cortar, pero todos los flashes apuntaron a un mismo protagonista: el polémico Henry Pollock. En un duelo de octavos de final que tuvo todos los ingredientes para elevar la temperatura, el joven tercera línea inglés fue el blanco preferido de la frustración gala.

Con su habitual desfachatez, Pollock se convirtió en una pesadilla psicológica para el equipo francés. El primer chispazo ocurrió tras un intento de penal rápido del ala, que fue neutralizado de inmediato por un múltiple tackle asfixiante. Sin embargo, el momento de mayor tensión llegó poco después, cuando el segunda línea Guillaume Ducat perdió los estribos.

Ducat, visiblemente superado por la intensidad del inglés, embistió a Pollock en un ruck con el brazo pegado al cuerpo. El árbitro Craig Evans no dudó: consideró la acción lo suficientemente temeraria como para mostrarle la tarjeta amarilla, obligando al forward de Castres a mirar el partido diez minutos desde afuera.

Pero si la amarilla de Ducat expuso la impotencia física, el momento que mejor reflejó el desgaste mental que Pollock ejerció sobre sus rivales llegó más tarde. Tras un error de manejo del propio inglés cerca de la línea de ingoal, el apertura francés Enzo Hervé se detuvo exclusivamente para aplaudirle en la cara a Pollock de forma lenta y sarcástica, burlándose de la oportunidad perdida: el jugador de la Rosa no se hizo eco de la cargada y continuó el juego como si nada hubiera pasado.