El duro relato de un finalista del Mundo: "Empecé a vivir un verdadero calvario"

Maxime Mermoz, en acción en la final del Mundial de 2011 frente a Nueva Zelanda. Getty

Maxime Mermoz, exjugador de Francia con una Copa del Mundo disputada, expresó un fuerte relato sobre una enfermedad que sufrió durante su carrera, la cual lo obligó a modificar sus hábitos y su vida.

Con 35 caps con Francia y ganador dos veces de la Champions Cup con Toulon, Mermoz sufrió un momento que cambió su vida, una ruptura en el laberinto del oído: "Es como unas fisura. Con las emociones y los golpes, se abre poco a poco y crea una disfunción al dejar pasar líquidos donde no deberían", explicó en diálogo con ActuRugby.

Antes de este diagnóstico, el francés vivió un largo descenso a los infiernos. En 2017, sufrió tinnitus al aterrizar en Estados Unidos para un partido amistoso. "A partir de ese momento, empecé a vivir en un estado de vértigo permanente. Es el comienzo de un verdadero calvario. En algunos momentos no podía levantarme de la cama. A veces me caía de repente en medio del entrenamiento, ya no podía hacer pesas", agregó.

En tanto, Mermoz comentó que tomó la decisión de aislarse de sus seres queridos: "Por diversas razones, mi familia y mis amigos ya no tenían mi número de teléfono. Muchos se enfadaron conmigo… Pero durante un año, me aislé. Algunos días no podía mirar mi teléfono porque las pantallas me provocaban mareos. Todos mis reflejos y mi sistema nervioso se veían afectados. Ni siquiera podía mirar a una persona a los ojos porque mis ojos no aguantaban, me caía", detalló.

En 2019 decidió ponerle un punto final a su carrera, luego de dos años y medios de transitarla con su enfermedad: "A veces, ni siquiera podía salir de mi casa. Solo ir a la cocina y servirme un vaso de agua era una victoria. Los mareos me hacían vomitar de la mañana a la noche, llegué a perder 15 kilos. Para ser sincero, tenía que tomar un autobús para ir a ver a los especialistas porque ya no podía conducir", añadió.

Ya en 2022, cuando se encontraba en camino a la recuperación, surgió una idea de una especialista para intentar mejorar la situación: "Una gran especialista se pone en contacto conmigo para decirme que la resonancia magnética con contraste es diez veces más potente que hace tres años y que vale la pena hacerse otra para intentar averiguar más. El producto podía provocar pérdida de audición, pero como ya había perdido casi el 60 % en el oído izquierdo con todo esto, decidimos arriesgarnos", detalló. A partir de ese entonces, Maxime Mermoz mejoró y continúa su vida con normalidad.