Juan Cruz Mallía, quien transita una larga recuperación de la lesión en la rodilla hace cinco meses que sufrió con Los Pumas ante Inglaterra, contó en una entrevista con el Diario La Nación los momentos de intensidad que vivió en el rugby por la gran cantidad de partidos entre Toulouse, su club, y el seleccionado argentino.
En primer lugar, el back destacó el trabajo de Felipe Contepomi, head coach del conjunto albiceleste, en relación al descanso de los jugadores: "La verdad es que es difícil. Estoy en un club en el cual luchan bastante contra eso. Tienen bastante experiencia porque somos casi todos jugadores internacionales, entonces nos entienden bastante. Creo que Felipe está haciendo un trabajo espectacular en el tema de los descansos para cada jugador. Si bien uno quiere jugar siempre en Los Pumas y la selección es lo que más amamos, tenemos que entender que no podemos estar todo el tiempo, porque si no, puede ser contraproducente. Lo he aprendido con el tiempo", señaló.
"Los entrenadores son los que se ponen de acuerdo y, por suerte, Felipe tiene buena relación con casi todos los clubes. Al fin y al cabo, son los clubes los que nos pagan el sueldo y de alguna forma u otra pertenecemos a ellos. A veces estamos muertos; en la temporada no paramos, jugamos más de 30 partidos, y en algún momento hay que descansar. Es complicado. No es como todos queremos, y las vacaciones que tenemos no son realmente vacaciones: puede haber tres semanas libres, pero si a las tres semanas hay que estar jugando contra All Blacks... La verdad es que de esas tres semanas las vacaciones van a ser de cinco días... Dos semanas de preparación insumen los partidos. Pero no podemos controlar eso, los calendarios son así. Yo tengo la suerte de estar en un club en el cual se me escucha mucho y que tiene en cuenta todas estas cuestiones. Creo que en los últimos años hemos llegado a tener un equilibrio", añadió.
En tanto, el cordobés detalló si en algún momento se sintió agobiado por la gran demanda de partidos: "Fue entre fines del 2024 y principios del 2025. Veníamos del Mundial del 2023 y volvimos a jugar. La temporada del Top 14 ya estaba comenzada. No frenamos, jugamos todo el 2024 y tuvimos algunas semanas de vacaciones, pero pronto empezamos a participar en el Rugby Championship. Terminó el Championship y volvimos al club. Del club a la ventana de noviembre, de la ventana de noviembre al club de vuelta... Aparte, tenía algunos golpes que venía guardando... La realidad es que no me sentía bien, y cuando me entrenaba, todo era bastante cuesta arriba", afirmó.
"Los entrenadores de Toulouse se me acercaron y me dijeron “no te notamos tan bien. ¿Te pasa algo? ¿Cómo te sentís?”. Yo tengo confianza como para hablar con ellos y me dieron el espacio para decirles que estaba agotado. Que tenía algunos golpes, sí, pero que en general estaba cansado de la cabeza. Me dijeron que me fuera a mi casa, que me relajara dos semanas y después me preparara para viajar a una gira por Sudáfrica que se haría más adelante. “Descansá, regenerate, no vengas al club. Hacé lo que te haga bien a vos”. Volví recargado de energía y eso me ayudó un montón para encarar todo el 2025", concluyó Mallía.
