El ATP 250 de Brisbane ya entregó uno de los momentos peculiares dentro del circuito profesional. Más precisamente en el duelo que se quedó el estadounidense Reilly Opelka (60° del ranking mundial) ante el australiano Dane Sweeny (183°), por 6-3 y 7-5, en la primera ronda.
Luego del triunfo de Opelka, al momento de saludarse en la red, Sweeny sorprendió a propios y extraños por la manera en la que lo hizo: agarró una silla, se paró encima de ella y allí le dio la mano a su verdugo, entre risas de ambos y de todo el público presente en la Cancha 1 del predio.
La razón de este accionar del tenista local es evidente: los más de 40 centímetros de diferencia entre ambos. Opelka es un gigante de 2,11 metros, mientras que Sweeny está en 1,70 metros.
Metiéndose nuevamente en lo deportivo, Reilly, de 28 años y ex número 17 del mundo, se medirá ante el polaco Kamil Majchrzak (59°) en los octavos de final de Brisbane, en el que será el primer enfrentamiento entre ambos.
