Jarry no hizo pie en su debut en el Chile Open, sumó una nueva derrota y sembró dudas sobre su futuro

Todas las esperanzas depositadas alrededor del local Nicolás Jarry (155°) se evaporaron rápidamente este lunes, cuando no hizo pie en el debut del Chile Open, perdiendo 6-3, 5-7 y 6-2 ante el croata Dino Prizmic (120°) para sumar una nueva derrota y sembró aún más incertidumbre respecto a su futuro tenístico.

Pese a mostrar signos de mejoría en la segunda manga e ilusionarse con una remontada, el ex número 16 del ranking mundial, de 30 años e invitado por la organización, se desvaneció por completo sobre el polvo de ladrillo del ATP 250 de Santiago, sufriendo la falta de competencia propia así como la intensidad del joven europeo, de apenas 20 y procedente de la fase previa, al totalizar 61% de puntos ganados con su primer servicio, 43 errores no forzados y cinco roturas otorgadas en poco más de dos horas y media de juego.

De esta manera, el dueño de tres títulos en el máximo nivel, uno justamente en su tierra natal, en 2023 al derrotar al argentino Tomás Etcheverry (33°) en la definición, extendió su magra producción en el último tiempo, primero iniciada por una neuronitis vestibular en su oído y luego acrecentada por una fractura en su codo derecho, a raíz de que no registra triunfos en el circuito masculino desde mediados de 2025, fecha en superó la etapa clasificatoria y alcanzó tercera ronda en Wimbledon.

Por su parte, el participante en la última edición de las Next Gen Finals, verdugo del brasileño Gustavo Heide (260°) y del boliviano Hugo Dellien (165°) en la qualy, consiguió su undécimo éxito en el Tour y chocará versus el vencedor del duelo entre el anfitrión Matías Soto (316°) y el lucky loser lituano Vilius Gaubas (107°), en búsqueda de sus terceros cuartos de final, después de sorprender en Umag 2023 y 2025.