"No me voy a cansar jamás de verlo": Zeballos recordó su épico triunfo ante Nadal en la final de Viña del Mar

Son pocos los tenistas que se dieron el lujo de vencer al español Rafael Nadal en una final sobre polvo de ladrillo. Uno de esos nombres es el argentino Horacio Zeballos (1° en dobles), que sorprendió a propios y extraños en 2013 al imponerse en la definición del ATP 250 de Viña del Mar por 6-7 (2), 7-6 (6) y 6-4 para levantar su único título individual.

"Se me está haciendo muy difícil concentrarme, se me vienen un montón de recuerdos. Me encanta realmente, no me voy a cansar jamás de verlo", confesó el zurdo marplatense, de 40 años y completamente enfocado en su carrera como doblista desde hace temporadas, en una entrevista exclusiva en El Show de ESPN Tenis, acerca de su inolvidable triunfo contra el legendario manacorí en tierras chilenas.

Posteriormente, aquel que integra un equipo galáctico con el español Marcel Granollers (2°) recordó el dato que lo postula como uno de los cinco jugadores en superar al rey de Roland Garros en su superficie predilecta, junto a Roger Federer, Andy Murray, Novak Djokovic (4°) y Nuno Borges (49°): "A veces suben la estadística en las redes. Federer, Murray, Djokovic, Borges, que se sumó hace poco por ganarle la final de Bastad, y yo. Antes de que llegara Nuno estaba Roger, Murray, Djokovic y Zeballos. Y la gente preguntaba, '¿quién es este Zeballos? ¿De dónde salió?' Y yo me moría de risa".

"La luchó a morir, perdí el primer set. Ese momento de mi vida obviamente fue único, tenísticamente jugué increíble. Pero fue ese típico partido que uno dice 'bueno, juego suelto porque no tengo nada que perder'. Es difícil plantear ese pensamiento el día de hoy. Ese día me salió todo", destacó el dueño de 27 trofeos en la modalidad, destacándose Roland Garros 2025 y US Open 2025, el cual había eliminado a Diego Schwartzman, Pablo Andújar, Albert Ramos-Viñolas y Carlos Berlocq en las fases previas.

En sintonía, reveló el cómico comentario de un espectador en plena derrota que lo impulsó a redoblar la apuesta: "Me acuerdo que él había llegado a la final ganando sus partidos con bastante comodidad y poco tiempo en cancha. Y cuando pierdo el primer set por 7-6 alguien de la tribuna me grita 'no importa Zeballos, gracias, ya lo vimos más de una hora'. Eso a mí me dio un poco de motivación . Vamos por otra hora más, que la gente la está pasando bien y yo también. Vamos a seguir por ahí".

"Entonces me propuse ir sumando game tras game, minuto tras minuto dentro de la cancha. Gané el segundo set por 7-6 y ya la gente estaba desbordada de felicidad, imaginate ver a Rafa dos horas en cancha. Y yo también", concluyó Zeballos, que daría el golpe de su vida, se derrumbaría de alegría sobre la pista y se llevaría las manos al rostro mientras Nadal se tomaba la cabeza con gestos de incredulidad.