De Vilas a Ruud: la marca de 50 años que rompió Sinner al consagrarse campeón del Roma Open

Exactamente 50 años debieron pasar para que un tenista local se proclamara campeón del Roma Open. Después de aquel título de Adriano Panatta, en 1976, tan solo Antonio Zugarelli, en 1977, había acariciado la gloria hasta este domingo, cuando Jannik Sinner (1°) se quitó la espina de la temporada pasada, venció al noruego Casper Ruud (25°) por doble 6-4 y se convirtió en profeta en su tierra.

Llamado a reescribir las páginas doradas de la historia del tenis, el nacido en San Candido, de 24 años, se había quedado con el grito atragantado en la pasada edición al caer en manos del español Carlos Alcaraz (2°) en la definición del Foro Itálico, donde no querría sorpresas y saldría decidido a echar por tierra las ilusiones del nórdico, de 27, extendiendo su increíble racha triunfal para tachar su única cuenta pendiente en torneos de Masters 1000 e igualar un récord inédito del serbio Novak Djokovic (4°).

Por consiguiente, el pupilo de Simone Vagnozzi y Darren Cahill emuló un registro perteneciente a su mencionado compatriota Panatta, el cual hace cinco décadas, instalado como tercer favorito, dejaría en el camino al australiano Kim Warwick, a su coterráneo Zugarelli, al croata Zeljko Franulovic, al estadounidense Harold Salomon y al australiano John Newcombe antes de citarse contra el argentino Guillermo Vilas, máximo favorito al título, en la instancia decisiva, imponiéndose por 2-6, 7-6, 6-2 y 7-6 en un apasionante partido para marcar un antes y un después.

Pese a contar con algunos destacados embajadores como Andreas Seppi, Fabio Fognini, Matteo Berrettini y Marco Cecchinato, entre otros, el país europeo necesitaría la magnífica irrupción de Sinner para que un dueño de casa volviera a aprovechar el apoyo de los fanáticos, ignorar la presión y ganarse un lugar en la eternidad.