MANILA -- Más relajada, en actividad en la gira de exhibición de la IPTL, en busca de ir tomando ritmo con vistas a 2016, ella redobla la apuesta. Ana Ivanovic, quien fue Nº1 del mundo a los 20 años, tras coronarse en Roland Garros, dijo que apunta a ganar otro título de Grand Slam. En tanto, se ilusiona con conseguir una medalla para Serbia en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.
La tenista que hace semanas fue considerada la más sexy del circuito por un portal italiano creció en un ambiente difícil por las guerras y cuenta que eso la ayudó a hacerse más fuerte, a luchar y sacrificarse por sus sueños. Justamente, ahora busca poder sumar su segunda corona en los Majors, tras la hazaña en París en 2008.
"Me gustaría ganar otro Grand Slam. Sería genial... mi meta es Wimbledon o el Abierto de Australia", aseguró la ahora residente en Berna, Suiza. Ella, que hace tres meses figuraba dentro del Top 10, cerró 2015 en el 16º puesto del ranking de la WTA y ya fue finalista en Melbourne en aquel histórico 2008, que marcó un antes y un después en su vida. En tanto, en Londres hizo semifinales un año antes.
Ivanovic fue consultada sobre lo que significa obtener uno de los cuatro grandes torneos y lo que implica estar arriba en la clasificación. "He ganado un Grand Slam y también fui número uno del mundo, pero al final de todo la gente te recordará por los títulos que ganaste, y no tanto por tu ranking", expresó.
En tanto, en charla ante la prensa en Manila, contó que le gustaría mucho poder llevarse por primera vez una medalla en Río. Hasta aquí, solo participó en singles en Londres 2012 -cayó en octavos de final- y antes no pudo ser de la partida en Beijing 2008. "Los Juegos Olímpicos son una gran motivación. Sería hermoso ganar una medalla para mi país", afirmó.
La serbia, cuya mejor actuación en un gran torneo se remite a las semifinales de Roland Garros de este año, lleva 15 coronas individuales en su irregular carrera. Sabe que el nuevo desafío no es sencillo y, lejos de conformarse con lo hecho hasta aquí, va por más y pretende escribir más páginas de gloria.
El desafío es duro, porque inclusive en 2015 su casillero quedó vacío en cuanto a títulos, tras una sola final (Brisbane). Por eso, la tarea será complicada, pero está muy motivada y quiere ajustar detalles de todo tipo. De ella dependerá convertir esta meta en realidad.
