El austríaco Dominic Thiem, verdugo de Rafael Nadal en los cuartos de final del Masters 1000 de Madrid, dijo que contra el español "tenía que jugar un partido extraordinario" y eso es lo que hizo para acceder a semifinales, donde se medirá el sábado con el sudafricano Kevin Anderson.
El Nº7 del ranking ATP frenó en seco la racha de 50 sets imbatidos del español, con 21 partidos, y lo eliminó del torneo de la capital de su país por 7-5 y 6-3.
"Lo que ha hecho Nadal ganando 50 sets seguidos es impresionante. Eso demuestra el nivel de forma que tiene. Para ganar tenia que jugar un partido extraordinario y eso hice", dijo el austríaco, que se tomó la revancha tras perder la final del año pasado en Madrid.
"Siempre es increíble ganar a Rafael. Hace dos semanas me pasó por encima y hoy fui con un actitud positiva porque sabía que podía ganar. Me he movido bien en la pista, pese a que físicamente ha sido duro", apuntó.
"Ha habido peloteos largos con los que a veces te quedas sin aliento, pero se ha notado que he sido muy agresivo con los golpes y le he hecho daño con mi derecha. Además no he cometido muchos errores y con mi juego le he obligado un poco a él a cometerlos", finalizó.
De esta manera, Thiem acumula ya tres triunfos sobre Nadal en polvo de ladrillo, dejando el duelo personal favorable al zurdo de Manacor por 6-3, con todos choques en arcilla. Así, el español cede el lunes el Nº1 del mundo a manos del suizo Roger Federer, ausente en la gira europea de canchas lentas.
