Jil Teichmann: La historia de la revelación de Cincinnati

Jil Teichmann (76°) se transformó en la sensación de Cincinnati luego de protagonizar uno de los batacazos del WTA 1000 de esa ciudad. Es que la suiza, que venía con un año muy irregular, eliminó a Naomi Osaka (2°) y se metió entre las mejores ocho del torneo.

Pese a que su nacionalidad dice Suiza, la tercera mejor raqueta de aquel país no nació allí. Su lugar de origen fue la ciudad de Barcelona. ¿La razón? Sus padres (Jacques y Regula), oriundos del país de los relojes, se fueron de luna de miel a España en 1996 y allí se quedaron.

En su juventud, la barcelonesa jugó varios deportes pero la raqueta fue más fuerte que el resto. Y con solo 13 años debutó en el circuito ITF en el Swiss Junior Trophy. Sus participaciones en estos torneos empezaron a ser muy destacadas (ganó cinco trofeos en esta categoría) y llegó a ser N°3 del mundo a nivel juvenil.

Su aparición en el circuito profesional se dio en 2016, en el WTA 250 de Estrasburgo. Allí ganó en su debut, siendo Top 400, ante Kurumi Nara, una Top 100. Y entre aquel año y 2019 su ranking oscilaba entre 130 y 225. Además todavía no podía dar el salto, no solo entre las mejores posiciones, sino que no podía ingresar a los cuadros principales de los Grand Slam.

Por esos años, pese a no estar entre las mejores clasificadas a nivel mundial, fue convocada por Suiza para representar a las helvéticas en la Billie Jean King Cup. Y aunque nació en España, no rechazó el llamado. "Soy suiza y así me siento. En casa hablamos suizo y me empapé de su cultura" le declaró en 2018 al medio Blick.

Su debut se produjo en la serie ante República Checa por los cuartos de final del Grupo Mundial. En ese partido jugó el dobles junto a Timea Bacsinszky y, pese al triunfo, las checas se llevaron la serie. Bajo la bandera suiza jugó dos eliminatorias más y perdió ante Rumania (2018) y ganó ante Canadá (2021). Además compitió en los Juegos Olímpicos de la Juventud en Nanjing 2014 y ganó el oro el doble mixto junto a Jan Zielinski.

La explosión llegaría en 2019. Con 22 años ganó el WTA 250 de Praga (eliminó a dos Top 60) luego de venir de la qualy y estar por fuera de las mejores 140 del mundo. Dos meses después, en Palermo, volvió a levantar un trofeo WTA y sorprendió al mundo al vencer a Kiki Bertens, número uno del torneo en ese entonces y cinco del mundo, en la gran final.

Esa victoria le valió ser Top 60 y afianzarse, pese a su corta edad, entre las mejores del mundo. Pero sus performances no volvieron a tener ese nivel (pese a tener algunas victorias contra Top 10 como Elina Svitolina y Petra Kvitova) hasta el WTA 1000 de Cincinnati.

En los torneos de esta categoría, solo había jugado en dos oportunidades: Cincinnati 2020 y Madrid 2021. En el torneo español, fue sorpresivamente semifinalista. Y en la ciudad de Ohio dio otro batacazo: ganarle a la número dos del mundo Naomi Osaka y estar entre las ocho mejores del torneo.

Su juventud y su juego "físico e inesperado" como lo describe ella, le valieron un llamado de atención a las demás jugadoras en el certamen que está disputando y en los que vendrán. Es que Teichmann, con sus jóvenes 24 años, seguramente seguirá dando sorpresas en el circuito y porqué no, cumplir su sueño de ganar un torneo de Grand Slam.