Deporte y salud mental: el año que el tenis invitó a repensar

"Sufrí problemas de depresión desde el US Open 2018 y me está costando mucho lidiar con ello”, decía Naomi Osaka el 31 de mayo de 2021 en la carta que marcó un quiebre: una deportista de alto rendimiento (N°2 del mundo, ganadora de 4 títulos de Grand Slam, incluido Australia 2021) decidía abandonar Roland Garros para cuidar su salud mental.

Osaka, japonesa de 24 años, había pedido no realizar conferencias de prensa durante el torneo (de hecho, no lo hizo tras ganar la primera ronda ante Tig) y había sido sancionada con una multa de 15 mil dólares por el torneo. No jugó Wimbledon y completó apenas 24 partidos en el año.

"¿Qué es la felicidad? Si el ser humano lo supiera, sería mucho más fácil la vida. Lo único que sé es que el tenis te quita muchas cosas, pero también sé que cuando uno gana un partido o un torneo, es la mejor sensación del mundo", decía Guido Pella en Roland Garros, consultado por el caso Osaka.

Pella, argentino de 31 años, sufrió depresión en el pasado y pensó varias veces en retirarse: "Es un deporte muy cruel, si vos te ponés a comparar: aún los grandes deportistas de todos los tiempos, en momentos que dudan de sus habilidades, ellos pueden apoyarse en el compañero. Si yo quería traer a alguien para que me ayude, no se puede. Es un circuito que te va comiendo cerebro hasta que terminás replanteándote si vale la pena la felicidad que te da la victoria contra lo que son las derrotas".

Según la Organización Mundial de la Salud, el 5% de la población sufre depresión. Tanto la ATP, junto a Sporting Chance (fundada por el ex futbolista Tony Adams) y Headspace (una app de meditación y mindfulness) como la WTA, junto a Venus Williams y BetterHelp (servicios psicológicos) tienen programas orientados a salud mental.

"Creo que la salud mental ha tomado más relevancia en los deportes en este momento", dijo Simone Biles el 27 de julio de 2021, en los Juegos Olímpicos de Tokio para explicar por qué no iba a competir en la final de gimnasia por equipos. Biles, estadounidense de 24 años, había ganado cuatro medallas de Oro en Río de Janeiro 2016 y llegaba a los JJOO como una de las grandes figuras. Biles, cuyo caso fue el más fuerte fuera del tenis aunque no el único, marcó que Osaka la inspiró.

El primer Grand Slam de 2022 también volverá a tener una ausencia que no puede entenderse por cuestiones físicas ni de calendario: Bianca Andreescu (canadiense, 21 años, campeona del US Open 2019) explicó que no estará en Australia porque quiere darse "tiempo para resetear, recuperarme y crecer desde ahí (aunque suene como un cliché) y seguir inspirando haciendo caridad y trabajando en mí misma porque sé que haciendo eso voy a volver más fuerte". En la gira de cemento por Norteamérica, Andreescu ya había hablado de su costado interno y su influencia en lesiones.

El 10 de octubre, día Mundial de la Salud Mental, Iga Swiatek (polaca, 20 años, campeona de Roland Garros 2020) ganó en tercera ronda de Indian Wells y abrió su conferencia de prensa contando que iba a donar su premio a una organización de salud mental. Swiatek destaca seguido el gran aporte de Daria Abramowicz, su psicóloga.

El 2020/21 estuvo agravado por la pandemia aunque depresión, ansiedad y trastornos mentales en el alto rendimiento suceden desde hace mucho tiempo. Tal vez antes daba más vergüenza hablar y se esperaban años para contar la historia detrás de eso, como podría ser el caso de Mardy Fish y aquel partido ante Roger Federer en el US Open 2012.

Victoria Azarenka, bielorrusa de 32 años, ex N°1 del mundo, hizo este año un programa de entrevistas junto a la WTA (Think About It) donde tocó temas de salud mental. En Indian Wells dijo: "Yo creo que el mundo está cambiando, la percepción sobre salud mental. Tenemos empatía cuando vemos a alguien lastimado físicamente y decimos :'Oh', podés sentir emoción, empatía hacía alguien. Pero la salud mental es algo que es invisible y creo que es tan fuerte como la salud física. Ojalá pueda haber más herramientas para lidiar con esto, la conciencia es muy importante. Creo que en deportes, la salud mental puede ser peligrosa. Lo hablé el año pasado cuando la gente trata de traer psicólogos y staff solamente para rendimiento. Creo que la salud mental es todo lo que hay, es cómo te sentís, no necesariamente en la cancha sino fuera de ella. Gente joven con todas las redes sociales, cómo pueden sostener su equilibrio, su equilibrio interno. Eso es muy importante porque al final del día, todos somos personas, tenemos emociones, sin importar cuánto alguien trate de jugar un papel, o se ponga una máscara. Es una conversación importante, espero que esta conversación siga".