Esta vez es el turno del análisis de la División Central, la división de los Milwaukee Bucks de Giannis Antetokounmpo y de los Pacers de Haliburton.
Estamos a un paso del arranque de la temporada NBA 2024-25, y por eso continuaremos analizando lo que ocurrió en el verano con las franquicias. ¿Quién llegó? ¿Quién se fue? ¿Para qué está cada uno de los equipos?
Ya pasaron la División Atlántico y la División Pacífico, es momento de regresar al Este, más precisamente en la División Central.
Los Bulls se deshicieron de dos piezas clave (DeMar DeRozan y Alex Caruso) en busca de una nueva película que nunca termina de concretarse. Desde que Michael Jordan dejó esta franquicia, una nube negra se colocó encima del United Center. Parecía que Derrick Rose podría sacar la espada de la piedra pero las lesiones hicieron lo suyo y desde ese entonces Chicago navega en la intrascendencia absoluta. La llegada del australiano Josh Giddey procedente del Thunder es una novedad positiva, lo mismo que la elección del lituano Matas Buzelis en el Draft. Los ojos, sin embargo, recaen en Zach Lavine, un proyecto de estrella que, azotado por la innumerable cantidad de lesiones (el año pasado solo jugó 25 partidos), sigue siendo un teorema indescifrable para los fanáticos.
Benny The Bull deberá hacer un grandísimo trabajo en el espectáculo para divertir a la marea roja, porque los Bulls, con Billy Donovan a la cabeza, no estarán cerca del trofeo Larry O'Brien. Llegar al play-in sería un rotundo éxito.