¿Puede la NBA crear su burbuja?

La NBA es la liga estadounidense que más presión tiene para reanudar su campaña. Las Grandes Ligas estaban en pretemporada, la NFL aún estaba muy lejos de arrancar, y la NHL no tiene la difusión nacional y global de la que goza el mejor basketball del mundo.

Hoy se habla de las negociaciones para que la liga intente regresar en una “burbuja”, ya sea en Orlando o Las Vegas, con la primera opción llevando la delantera. Sin embargo, los reportes de ESPN han revelado la lista de complicaciones que enfrenta la NBA para poderle dar luz verde al resto de su temporada. Y el escenario es simplemente abrumador.

La primera clave son las pruebas para determinar que quienes entren a la burbuja no estén contagiados. Sin embargo, no se trata de una especie de ticket de entrada. Las pruebas tienen que ser constantes. Expertos consultados hablan de pruebas cada semana, los más radicales quieren pruebas diario. Pero el punto más delicado en esto radica en que la NBA no pueden utilizar pruebas si no hay disponibilidad para la salud pública en Estados Unidos, es decir, hospitales públicos y privados para la gente común y corriente. Y aquí el Comisionado Silver ha sido enfático: primero los enfermos, luegos nosotros.

El segundo punto es la logística. El complejo deportivo de ESPN en Orlando tiene 3 arenas, y el Mandalay Bay de Las Vegas ha podido instalar hasta 5 duelas para la G-League. Pero además hay que organizar hoteles, alimentación para jugadores, transporte, operación de los equipos y la Liga, y el staff de producción televisiva de los partidos, además de árbitros y operación de la arena.

Aquí entra la decisión deportiva: ¿cortar de tajo la temporada regular y mandar directo a Playoffs, o jugar todo lo que está pendiente? Y ésta es una decisión bravísima: privilegiar la justicia deportiva y jugar todo, o bien… reducir a la mitad la gente que necesitas, así como la duración de este embrollo. ¿Qué dirán los equipos que están en el lugar 9 rumbo a Playoffs, que queden eliminados de inmediato?

Por último, el otro tema delicado es el de las familias. Ya sea que la burbuja dure 2 o 3 meses, ¿estarán los jugadores dispuestos a vivir todo ese tiempo sin ellas? ¿Se perderán nacimientos de sus hijos, o no estarán disponibles si algún otro familiar se enferma?

La NBA enfrenta una verdadera encrucijada, la más difícil de toda su historia. Pero si hay una organización en el mundo con capacidad y sensatez para resolver el crucigrama, ésa es la NBA. El viernes 29 de mayo es fecha clave para saber si la burbuja se crea o no.