La burbuja podría coronar a un inesperado campeón en la NBA

Hace tiempo que la NBA no tiene normalidad y podría acabar con un campeón también fuera de la ‘normalidad’

Con una temporada trunca, detenida por cuatro meses y medio, en la cual incluso ya se ha hecho el corte para definir los premios individuales de MVP, novato del año y demás. En un escenario sin precedente, viviendo en el cautiverio de la burbuja, sin tener que viajar, con una rutina completamente distinta a la que han vivido todas sus carreras. Topándose al rival de las finales pescando o en la práctica de golf, la barbería o alguna otra amenidad que ofrecer la liga en la burbuja. La atmósfera es más parecida a un summer camp que a un típico mayo de playoffs en la asociación

Así de rara será la “normalidad” de los próximos playoffs en la NBA pero que, si bien es cierto, también ofrece ventajas a quien las sepa aprovechar o incluso a quien tenga suerte en el camino.

Pensemos más allá del riesgo número uno que es el contagio de COVID y que puede demoler las esperanzas de un equipo.

Cruzar el país en una serie de playoffs representa un desgaste enorme. Por ejemplo, en las finales Warriors-Cavs el viaje era de 4000 kilómetros para ir entre Oakland y Cleveland. Kilómetros que deben sumarse a los ya acumulados en las 3 series de playoffs previas y créanme que para las piernas veteranas ese desgaste representa muchísimo. En la burbuja ese factor no jugará

Algo más, los jugadores que tengan que salir de la burbuja, por causa justificada o no. Marcus Morris ya le avisó a los Clippers que saldrá de ella en septiembre para el nacimiento de su hijo. El 15 de septiembre arrancarían las finales de conferencia, donde muy posiblemente estarán los Clippers. Doc Rivers tiene que considerar de antemano esa baja con el tiempo que lleve reincorporar a Morris tras cumplir el protocolo de re-entrada.

La localía no jugará. Terminar en la posición 1 u 8 de la conferencia no importa. Nadie viaja y la arena del equipo anfitrión no pesa. Nunca será lo mismo tomar un tiro decisivo en el último segundo de un partido de playoffs con una arena encima que en una cancha más parecida a un vacío complejo de entrenamiento.

Hay tantas cosas que pueden pasar, de aquí a octubre que la NBA pudiera tener un campeón fuera del script