La victoria del combinado italiano en la jornada del domingo obliga a los aztecas a jugar su mejor béisbol un día antes de su esperado encuentro contra Estados Unidos.
Por segunda jornada consecutiva, la Selección Italiana de Béisbol cumplió con su cometido al llevarse el triunfo frente a Gran Bretaña, eliminándolos del torneo en el proceso.
Italia es probablemente una de las escuadras más interesantes del torneo por la forma en la que está compuesta. Cuatro jugadores nacieron en el país; los demás son peloteros con ascendencia italiana y su dirigente, Francisco Cervelli, nació en Venezuela, pero representó a la nación europea en dos ediciones del torneo. Es una mezcla ecléctica de varias partes que ha demostrado funcionar en lo que va de torneo.
La selección no es vista, al menos por el momento, como una amenaza para el gran favorito, Estados Unidos, pero la distancia no es tan clara cuando se habla de la Selección Mexicana de Béisbol. México es, junto al combinado estadounidense, el equipo que se espera avance a cuartos de final desde el Grupo B, pero debido al nivel de juego que están mostrando los italianos, es normal preguntarse si los aztecas han encontrado un rival que podría complicarles una eventual clasificación.
Ambos conjuntos tienen un partido pendiente, el cual cerrará la acción del Grupo B el próximo miércoles 11 de marzo y, por cómo se van alineando las cosas para ambos equipos, quienes también tienen un juego pendiente con Estados Unidos, es muy probable que un pase a los cuartos de final esté en juego cuando llegue ese enfrentamiento.
México, que dominó sin demasiada dificultad a Gran Bretaña en su primer partido, va rumbo a colisionar con Brasil en su segundo juego. Una victoria mexicana en la jornada del domingo los colocaría con marca de 2-0, la misma que tiene Italia en este momento, antes de su juego del lunes contra Estados Unidos.
El conjunto mexicano, evidentemente, cuenta, al menos en el papel, con un nutrido plantel de jugadores que se encuentran en Grandes Ligas, lo que les pone en ventaja, al menos frente a Italia, en cuanto a material para competir. Sin embargo, los italianos combinan muy bien la capacidad de generar contacto con la velocidad en las bases, elementos característicos del béisbol latino, que pueden complicarle un partido incluso al mejor de los equipos.
Por esto, México debe jugar su mejor béisbol durante los próximos dos días, tomando en cuenta que cualquier error puede colocarlos en una posición incómoda de cara al enfrentamiento del miércoles, que bien podría definir su destino en el torneo.
México llegará como favorito contra Italia, pero no puede darse el lujo de menospreciar al equipo ni, mucho menos, cometer errores que coloquen en riesgo su posición frente a los demás conjuntos del grupo. Sin embargo, si colocamos el contexto histórico de por medio, Italia se ha llevado la mejor parte en los enfrentamientos contra los mexicanos, habiendo ganado los dos choques previos entre ambas naciones (2013: 6-5; 2017: 10-9). Los próximos dos días serán fundamentales en las aspiraciones de ambas escuadras nacionales para avanzar a la siguiente etapa del Clásico Mundial de Béisbol.
