Tijuana es núcleo del beisbol mexicano en el Clásico Mundial

En el Clásico Mundial de Beisbol, varias figuras son de Tijuana, la ciudad mexicana que produce más talento de Grandes Ligas


De los más de 150 peloteros de Grandes Ligas nacidos en México, la ciudad de origen más común es Tijuana, Baja California. Son 12 jugadores que son originalmente de la frontera noroeste del país, más que ciudades como Hermosillo, Ciudad Obregón, Mexicali o Los Mochis. En el equipo actual del Clásico Mundial de Beisbol, no hay la menor duda que el equipo está sustentado por Tijuana dentro del campo y fuera de él.

Alejandro Kirk, el receptor de los Toronto Blue Jays, Jonathan Aranda, el primera base de los Tampa Bay Rays, Javier Assad, abridor de los Chicago Cubs, y el manager Benjamín Gil, son todos oriundos de Tijuana. Hoy, el presente y el futuro del beisbol mexicano está fincado sobre la ciudad, que durante las últimas décadas se ha dedicado a producir talento.

Partiendo del mismo Gil, quien curiosamente fue el primer nacido en Tijuana en llegar a MLB como jugador, existen hoy tanto estrellas como prospectos que buscan impactar al beisbol en los más altos niveles. En este rubro, y en apenas poco más de 30 años, Tijuana pasó a ser un debutante a una potencia.

Una tradición longeva

La historia del beisbol en Tijuana está ligada a su ciudad hermana del otro lado de la frontera, San Diego. Los Padres, hoy franquicia de Grandes Ligas, iniciaron su vida deportiva como equipo de la Pacific Coast League, parte de las ligas menores en 1936. En su año de debut, el equipo contó con Ted Williams, uno de los mejores peloteros de la historia, y cuya historia está ligada con Tijuana.

Williams era hijo de May Venzor, una mujer mexicoamericana que hacía voluntariado para el Ejército de Salvación en Tijuana, muchas veces con un joven Ted a su lado. Williams, quien nació en San Diego, pasó a ser miembro indiscutible del Salón de la Fama tras una carrera estelar con los Boston Red Sox.

La incursión de los Padres a la región fomentó el interés por el beisbol del otro lado de la frontera, y los Potros de Tijuana se erigieron como la primera franquicia en la ciudad, en 1949, dentro de la Liga Sunset, un certamen internacional que juntaba equipos de California y Baja California.

En 1977, los Potros se unieron a la Liga Mexicana del Pacífico, ganando dos títulos de liga en 1988 y 1991. Ese mismo año, Gil fue seleccionado en la primera ronda del Draft de MLB, por los Texas Rangers. Al debutar en 1993, abrió la puerta para el talento tijuanense, que pocos años después se hizo notar en su primera ola.

Entre 1993 y 1997, llegaron cinco tijuanenses a MLB, de los cuales destacaron los lanzadores Esteban Loaiza, José Silva y como único jugador de cuadro, Gil. En la primera década del siglo actual llegaron Freddy Sandoval, Óscar Robles y Jorge Campillo, aunque los nacidos en San Diego, Adrián y Édgar González, también llegaron a Grandes Ligas. A su propio decir, ambos le deben en parte su carrera a Tijuana.

Liga Municipal de Tijuana, semillero potente

“Mi camino en el beisbol empezó en la Liga Municipal de Tijuana”, dijo Adrián González, al entrar al Salón de la Fama del Beisbol Latino. “Ahí aprendí mucho más que batear, fildear y correr las bases. Aprendí la disciplina, respeto, trabajo en equipo y perseverancia”, continuó.

De niño, González fue estrella en la Liga Municipal de Tijuana, antes de volver a Estados Unidos y jugar en Eastlake High de Chula Vista, California. En el 2000, fue seleccionado como primer jugador del MLB Draft por los Florida Marlins. Tras retirarse en 2018, González bateó 2,050 imparables y 317 jonrones entre cinco franquicias de Grandes Ligas.

Además de los hermanos González, los estrellas tijuanenses de hoy orgullosamente pasaron por la Liga Municipal, incluyendo a Kirk y Aranda, quienes jugaron en el equipo Glu Glu. En la Serie Mundial de 2025, cuando Kirk y los Blue Jays cayeron en siete juegos ante Los Ángeles Dodgers, Aranda fue visto portando un jersey de Glu Glu en apoyo a su amigo.

El beisbol de Pequeñas Ligas en Tijuana no necesita solamente de sus graduados en Grandes Ligas para hacerse fama, sino que también en dos ocasiones han representado a México en la Serie Mundial de Pequeñas Ligas, ganando el tercer lugar en 2013.

La generación actual, que incluye a los hermanos OrnelasTirso, de los San Diego Padres y quien debutó en MLB en 2025, y Julián, de los Diablos Rojos del México, pasaron su niñez en los campos de la Liga Municipal, a escasos metros del Aeropuerto Internacional de Tijuana y de la frontera con Estados Unidos, en la zona de Otay.

“Se juega a gran nivel de beisbol allá [en Tijuana], estás jugando desde los tres años prácticamente en la Liga Municipal. Estás entrenando tres veces a la semana desde chiquito”, dijo Julián Ornelas en entrevista con ESPN Digital.

El Clásico, en manos tijuanenses

Aranda, Assad, Kirk, Ornelas y el mánager Gil forman la quinteta tijuanense que busca guiar a México a su mejor Clásico Mundial de Beisbol de la historia. El hijo de Benjamín Gil, Mateo, nacido en California y criado en Texas, también forma parte del equipo y de cierta forma, carga con el legado del noroeste de México.

En un grupo complicado donde ya vencieron a Gran Bretaña y Brasil, quedan Estados Unidos e Italia, este último un cuadro al que México jamás ha podido vencer en el marco de la competencia. Superar el tercer lugar conseguido en 2023 supone, de entrada, una difícil tarea ante potencias como Estados Unidos, República Dominicana, Japón y Venezuela y Puerto Rico, entre otros.

Pero en México, un país con tradición beisbolera en prácticamente todo su territorio, ha surgido una nueva región que promete proveer a su selección – y a Grandes Ligas – con talento de sobra para las siguientes generaciones. Para México y el resto del mundo, ya no es ningún secreto que en Tijuana hay talento para la pelota al más alto nivel.