Después de colocar la maldición de la cabra del Billy Goat fuera del pasto, el propietario de los Cachorros de Chicago, Tom Ricketts, está tratando de hacer la paz con otro de los históricos ''fantasmas'' que persiguieron al equipo durante varios años.
Al terminar los Cachorros la sequía de 108 años sin un título de Serie Mundial, Ricketts ahora quiere ponerse en contacto con Steve Bartman.
''Fue importante para esta organización quitarnos esa losa de ser unos adorables perdedores'' dijo Ricketts al USA Today el miércoles. ''...El pasado ya quedó en la historia de los Cachorros, pero no el futuro. Cambiamos ese rumbo, y ahora, es todo cosa del pasado''.
Bartman fue despreciado por algunos fanáticos en Chicago por intentar capturar una bola cuando el jardinero Moisés Alou trataba de hacerlo junto a la pared del jardín izquierdo del Wrigley Field en el juego 6 de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional de 2003 ante los Marlins de Miami.
Bartman hizo contacto con la bola, pero no la capturó, y al no hacerlo también Alou, al no poder atraparla para el segundo out de la octava entrada el jugador empezó a dar brincos en señal de frustración. Los Cachorros perdieron ese juego y también el séptimo.
''En el momento'', dijo Ricketts sobre su plan de contactar a Bartman. ''Estoy seguro de cerrar ese capítulo para todos. Ojalá que nos funciones.
''Nunca estuve enfocado en fantasmas, madiciones o Bartman o cualquiera de esas cosas. ...Deseábamos que eventualmente llegaramos a ese punto donde podemos escoger anillos... y aquí estamos''.
Frank Murtha, un abogado que ha servido como portavoz de Bartman, dijo a USA Today que Bartman todavía vive y trabaja en el área de Chicago. Bartman no ha dado ninguna entrevistas desde el incidente del 2003.
''[Bartman] estuvo muy contento cuando ganaron los Cachorros, como todos los aficionados de Cachorros'', dijo Murtha después de que los Cachorros aseguraran el título.
