Florida Marlins, 2003: De lo más improbable, al título de la Serie Mundial

El boricua Iván Rodríguez con el trofeo de la Serie Mundial 2003 tras derrotar a los Yankees en seis encuentros. AP Photo/Charles Krupa

En 2003, los Atlanta Braves y los San Francisco Giants dominaron la Liga Nacional al alcanzar mínimo 100 triunfos cada uno, pero ambos fueron derrotados por equipos que no rebasaron las 91 victorias y al final, uno hizo historia al llevarse el título en la Serie Mundial ante otro equipo que rebasó el centenar de juegos ganados.

Los Florida Marlins --ahora Miami Marlins-- lograron lo más improbable en la campaña de 2003, al convertirse --hasta la fecha-- en el único equipo que en dos ocasiones ha conquistado el Clásico de Otoño como equipo comodín.

Los Marlins terminaron con 91 victorias y en el segundo puesto de la División Este de la Liga Nacional, alejados a 10 partidos de los Braves, que terminaron con la mejor marca del viejo circuito con 101-61.

El 22 de mayo, 12 días después de despedir al manager Jeff Torborg y contratar a Jack McKeon, de 72 años de edad, los Marlins estaban 10 juegos debajo de .500 con marca de 19-29 y ocupaban el sótano de su división. Casi un mes duraron entre las últimas dos posiciones hasta que el 19 de junio tomaron el cuarto sitio para no volver al último lugar.

Un mes después, con marca de 50-46, treparon al tercer puesto para nunca más mirar hacia abajo y pelear el segundo sitio, al cual llegaron el 8 de agosto. Volvieron brevemente al tercero hasta que el 20 de septiembre, se quedaron en definitiva con el subliderato de la división y ya apuntaban a obtener el boleto de comodín.

Al 31 de julio, fecha límite de cambios, no tomaron a ningún pez gordo. Su firma más importante se dio el 28 de enero de 2003, cuando atraparon como agente libre al receptor Iván “Pudge” Rodríguez. El 11 de julio, obtuvieron a Ugueth Urbina en cambio con Texas Rangers por Will Smith, el mexicano Adrián González y Ryan Snare.

En agosto firmaron a dos agentes libres y realizaron un cambio. El 8 de ese mes, contrataron a Chad Fox y el 22, a Rick Helling. El 31 cerraron al adquirir a Jeff Conine de Baltimore Orioles por Don Levinski y Denny Bautista.

EL CAMNIO AL TÍTULO DE SERIE MUNDIAL

El 30 de septiembre, Jason Schmidt dejó en tres hits a los Marlins y superó en un gran duelo de pitcheo a Josh Beckett con pizarra de 2-0 para dar a Giants la delantera en el inicio de la Serie Divisional de la Liga Nacional.

Al día siguiente, los Marlins parecían que de nuevo eran “pescados” al irse abajo en la pizarra, pero con gran reacción de seis carreras en la quinta y sexta entrada, se enfilaron a una victoria de 9-4 para irse a casa con la serie igualada.

El Pro Player Stadium los recibió el 3 de octubre con 61,488 aficionados y rápidamente, “Pudge” Rodríguez les dio ventaja con jonrón, pero ésta se esfumó en la sexta y en la undécima, San Francisco se fue arriba en la pizarra, sin embargo, en el fondo del último episodio, un error de José Cruz Jr. al dejar caer un elevado de Conine extendió la entrada y “Pudge” se convirtió en héroe al pegar sencillo de dos carreras con casa llena con el que dejó tendidos a los Giants.

Con entrada récord de 65,464 aficionados en el cuarto juego de la serie, se vivió otro duelo cardíaco en el que San Francisco empató 5-5 con rally de cuatro carreras en el sexto inning y en la octava, los Marlins tomaron ventaja de 7-5 con hit de Miguel Cabrera y un error del receptor Yorvit Torrealba.

El final fue cardiaco, pues en la novena, San Francisco anotó con hit remolcador de J.T. Snow y con dos fuera, el mismo Snow fue puesto out en el plato con un tiro del jardinero izquierdo Conine al guante de Rodríguez, cuando trató de anotar con imparable de Jeffrey Hammond.

Sí. Los Marlins estaban en la Serie de Campeonato con tres triunfos seguidos tras anular a Barry Bonds (164 jonrones en tres campañas) con ocho bases por bolas y dos hits en nueve turnos legales.

El 7 de octubre, en Wrigley Field, los Chicago Cubs le pegaron duro al abridor Josh Beckett y al cerrador Ugueth Urbina, pero dejaron ir la victoria cuando los Marlins vinieron de atrás para sacar un increíble triunfo con jonrón solitario del bateador emergente Mike Lowells al abrir el undécimo inning para ganar 9-8.

Cubs apretó y se llevó tres victorias seguidas, incluida una de 5-4 en 11 episodios en el primer juego de la serie en Miami, para colocarse a un triunfo de pasar a la Serie Mundial. Florida anotó 10 carreras en esos tres duelos, pero ni con las 10 hubieran ganado el Juego 2, en el que cayeron por 12-3.

Fue entonces que "La Maldición de la Cabra” apareció para los Cubs, que no volvieron a ganar.

En el Juego 5, Beckett blanqueó a los Cubs al dejarlos en dos hits y ponchar a 11. En el Juego 6 apareció Steve Bartman, el aficionado que se metió entre la pelota y el guante de Moisés Alou en las gradas para que un elevado de Luis Castillo quedara en foul. Inmediatamrente después de la infame aparición de la maldición con Bsrtman como protagonista, los Marlins, que estaban abajo 3-0 en la pizarra, iniciaron un rally de ocho carreras en el octavo inning.

La serie estaba empatada 3-3 y el miércoles 13 de octubre, Wrigley Field tendría otro juego histórico, Tras dejar ir una ventaja tempranera, los Marlins volvieron a venir de atrás para llevarse la victoria por 9-5 y avanzar a la Serie Mundial por primera vez en seis años y segunda en 11. El novato Miguel Cabrera fue el héroe con jonrón y cuatro remolcadas.

Los Marlins habían sobrevivido a dos jonrones, siete anotadas y seis producidas de Sammy Sosa, el toletero de los Cubs que tuvo su total más baja de jonrones (40) desde 1997 (36). El dominicano bateó de 26-8 con seis pasaportes y nueve ponches. La “Maldición de la Cabra” seguía viva.

“Pudge” Rodríguez fue el Jugador Más Valioso de la SCLN con un porcentaje de .321 (28-9) con par de dobles, dos jonrones, 10 producidas, cinco anotadas y cinco bases por bolas.

La Serie Mundial arrancó el 18 de octubre en el legendario Yankee Stadium con una historia como anfitrión hasta entonces de 38 Clásicos de Otoño. A partir de ese día, tras una larga carrera de Playoffs, algo quedó muy claro, los Marlins se enfocaron en el aquí y el ahora sin dejarse llevar por las leyendas contadas sobre el histórico inmueble en el Bronx.

Imparable de Juan Pierre remolcador de dos carreras en la quinta entrada marcó la diferencia, después de un elevado de sacrificio de “Pudge” Rodríguez en la primera.

Los Yankees se fueron arriba en la serie por 2-1 al ganar los Juegos 2 y 3 con Andy Pettitte y Mike Mussina en la loma. Todo normal. Sin embargo, otra vez los Marlins ligaron tres triunfos en una serie de postemporada para adjudicarse el banderín.

Todo empezó en el Juego 4, segundo en Miami, cuando el venezolano Miguel Cabrera conectó jonrón en el primer inning con uno en base contra Roger Clemens y su compatriota Alex González lo acabó con otro solitario en la entrada 12 contra Jeff Weaver para ganar 4-3.

En el Juego 5, el pitcher Brad Penny remolcó dos carreras al igual que el boricua Mike Lowell y los relevos aguantaron una reacción tardía de Yankees para sacar otra victoria, ahora por 6-4, para despedirse de Miami con ventaja de 3-2 en el Clásico de Otoño.

Josh Beckett haría historia el 25 de octubre, cuando lanzó blanqueada de cinco hits y nueve ponches, mientras los dominicanos Luis Castillo y Juan Encarnación remolcaban una carrera cada uno para darle el título a Miami con victoria de 2-0 en Yankee Stadium.

En tres años, Beckett nunca había conseguido una blanqueda en 48 aperturas en las Mayores y en la Postemporada, consiguió dos, la primera ante Cubs en la Serie de Campeonato. Fue declarado el Jugador Más Valioso de la Serie Mundial.

En el camino habían quedado Bonds (284 jonrones en seis temporadas y 12 seguidas de más de 30), Sosa (332 jonrones en seis temporadas y últimas seis con 40 o más) y los Yankees (26 Series Mundiales ganadas hasta ese año).

Y sí, los Marlins ya eran el único equipo comodín con dos títulos de Serie Mundial.