Un Día Como Hoy en el Béisbol: Bajo ninguna circunstancia debes molestar a Bob Gibson

Ustedes aman el béisbol. Tim Kurkjian también ama el béisbol. Así que mientras esperamos ansiosamente por el regreso del deporte, cada día les daremos una historia o dos, atada a lo ocurrido en esta fecha en la historia del béisbol.

EN ESTA FECHA EN 1972, Bob Gibson se convirtió en el lanzador más ganador en la historia de los St. Louis Cardinals.

En 2006, menos de una hora después de que Tony La Russa ganara su primera Serie Mundial como mánager de los Cardinals, una figura icónica lo recibió en el pasillo del Busch Stadium.

"Bob Gibson me estrechó la mano", dijo La Russa, sin aliento. LaRussa había ganado una Serie Mundial en Oakland y dirigido 2,500 juegos para entonces, pero estaba radiante, asombrado por lo que acababa de suceder.

"¡Bob Gibson me recibió en el club!", exclamó La Russa.

Esa es la reverencia que se le rinde a Bob Gibson, no solo en St. Louis, sino a través de las grandes ligas de béisbol: cuando algo o alguien es respaldado por Bob Gibson, se vuelve oficial. Es uno de los mejores lanzadores de todos los tiempos; es posiblemente el mejor atleta que haya lanzado en las Grandes Ligas. Fue un gran jugador de baloncesto en Creighton y jugó un año para los Globetrotters. Cuando se trataba de competir, ningún lanzador era más feroz que Gibson.

"Me encantó enfrentarlo porque quería ganar mucho", dijo Frank Robinson, un miembro del Salón de la Fama. "Si ganaba la batalla contra él, sabía que había vencido al mejor en absoluto".

Gibson ganó 251 juegos con una efectividad de 2.91 para los Cardinals de 1959 a 1975. Ganó dos Premios Cy Young, el único Cardenal que lo ha hecho dos veces. En 1968, registró una efectividad de 1.12, la más baja de cualquier lanzador en la era de la pelota viva (desde 1920). Esa temporada, Gibson lanzó 47 entradas consecutivas sin permitir carreras. Completó 28 juegos; fue reemplazado por un bateador emergente seis veces, pero no fue sustituido en el montículo, a mitad de la entrada, por otro pitcher durante toda la temporada.

Gibson estaba en su mejor momento en la postemporada. Hizo nueve aperturas, completó ocho, tuvo marca de 7-2 con una efectividad de 1.89. En el Juego 7 de la Serie Mundial de 1964, venció a los New York Yankees por 3-0 y conectó un jonrón. En 1967 contra los Boston Red Sox, Gibson ganó los Juegos 1, 4 y 7, convirtiéndose en el primer lanzador con un juego completo y la victoria en el Juego 7 de dos Series Mundiales. En el Juego 1 de la Serie de 1968, Gibson ponchó a 17, que sigue siendo el estándar para un solo juego en la historia de la postemporada.

"No teníamos oportunidad", dijo el exTiger Norm Cash. "Eso fue lo mejor que he visto".

Se le pidió a Doug Rader que nombrara a los cinco mejores lanzadores que enfrentó.

"Eso es fácil", dijo. "Bob Gibson en 1968, Bob Gibson en 1969, Bob Gibson en 1970, Bob Gibson en 1971 y Bob Gibson en 1972".

Gibson integró nueve equipos All-Star, pero dijo muchos años después de su retiro, "Odiaba tener que hablar con los muchachos que me pasaba el resto de la temporada tratando de patearles el trasero. Ellos eran el enemigo para mí".

Su ferocidad era legendaria.

"Hank Aaron me dijo que nunca me metiera con Bob Gibson'', dijo el mánager de los Astros, Dusty Baker."Me dijeron que nunca lo mirara, hablara o sonriera. Y si te golpeó con un lanzamiento, me dijeron que nunca cargaras el montículo, porque te patearía el trasero''.

Otras notas de béisbol del 21 de junio

  • En 1956, nació mi querido amigo Rick Sutcliffe. Fue un excelente lanzador de Grandes Ligas, uno de los mejores jugadores de la historia y siempre estaba dispuesto a sonreir. Hace unos años, salió a correr por un parque en New York, y preguntó si podía unirse a un juego de softbol con un grupo de extraños. "Ellos pensaban que era Mark McGwire", dijo Sut. Más tarde esa noche, él y yo íbamos en un atestado ascensor rumbo al palco de prensa en Citi Field. Poco después, un tipo tuiteó que acababa de subir al ascensor "con un tipo que se parecía a Mark McGwire'', indicó Sut.

  • En 1967, Bob Uecker, siempre gracioso, bateó el único Grand Slam de su carrera, lo que le dio tantos como Pete Rose y Derek Jeter en sus carreras. Uecker dijo una vez en "The Tonight Show" con Johnny Carson que los aspectos más destacados de su carrera fueron: "Vi a un fanático caer de la cubierta superior en Philadelphia... y me pusieron out en un rundown contra los Mets".

  • En 1970, el campocorto de los Detroit Tigers, César Gutiérrez, se fue de 7 por 7 en un juego. Gutiérrez bateó .243 ese año. En ese juego, su promedio pasó de .218 a .249.

  • En 1959, Hank Aaron firmó su único juego de tres jonrones en su carrera. Bateó 755 jonrones. Merv Connors, quien jugó para los Chicago White Sox en 1937-38, terminó con la menor cantidad de cuadrangulares de por vida de cualquier jugador que al menos tenga un juego de tres jonrones.