Ramón Laureano, jardinero de Athletics, carga contra dugout de Astros e inicia bronca

OAKLAND, California -- Las bancas de ambos equipos, e incluso las gradas, se vaciaron durante el triunfo de Oakland Athletics 7-2 sobre los Houston Astros el domingo, en el más reciente episodio de varios meses de animadversión entre los rivales de la División Oeste de la Liga Americana, después que el pitcher Mike Fiers, de Athletics, denunciara el escándalo de robo de señales de los Astros.

El dominicano Ramón Laureano, de Oakland, recibió un pelotazo --el tercero en la serie de tres juegos-- en esta ocasión de parte del mexicano Humberto Castellanos, con un out. Laureano comenzó a intercambiar palabras con el coach de bateo de los Astros, Alex Cintrón, y posteriormente arremetió desde la inicial hacia la caseta de Houston.

El receptor de los Astros, Dustin Carneau, derribó a Laureano antes que el jardinero pudiera llegar a Cintrón, y fue entonces que se desató el caos.

"Solo estaba tratando de detener la situación antes de que se lanzaran golpes y las cosas se salieran de control", dijo Garneau. "Ese es realmente mi objetivo para ese incidente".

"Ramón no iría allí sin ninguna razón", dijo el manager de los Athletics, Bob Melvin, y agregó sobre Cintrón: "Creo que la liga sabrá quién es y esa persona será suspendida. Con suerte, ese es el caso. Hoy en día, sin fanáticos en las gradas y los micrófonos por todas partes, supongo que saben quién es".

Jugadores de ambos equipos salieron de la caseta para unirse a la bronca. Peloteros de Astros y Athletics sentados en las gradas, en conformidad con los protocolos de distanciamiento social, también bajaron al diamante.

"Mira, lo entendemos, y haces lo mejor que puedes con estas cosas", dijo Melvin. "Obviamente, no queremos entrar en una pelea como esa, y entendemos el protocolo. Desafortunadamente, sucedió".

Laureano fue expulsado por el umpire Ted Barrett, y sin problemas se escuchó a los umpires gritándoles a los jugadores que “regresen a la cueva”, en medio del silencio en un estadio sin aficionados.

Los bateadores de Oakland recibieron cinco pelotazos en la serie, mientras que ningún bateador de Houston fue golpeado.

El exreceptor de los Athletics, Austin Allen, también fue expulsado, y el manager de los Astros, Dusty Baker, fue expulsado media entrada después. Houston hilvanó su quinta derrota.

"¿Quién chirrió primero? ¿Alex le dijo algo primero o Laureano dijo algo?" Preguntó Baker. "No sé qué pasó. He chirriado a los jugadores antes que a mí. Los muchachos siempre dicen: 'Bueno, ¿es inapropiado que un entrenador le chirree a un chico, pero se supone que debes sentarte ahí y aceptarlo?'

"Está en el calor en el momento; todos somos hombres, con mucho orgullo y ansiedad y todo lo demás. Estas cosas pasan cuando estás en el campo de béisbol".