Bats de Rays arruinan labor colectiva de bullpen de Dodgers en Juego 2 de la Serie Mundial

ARLINGTON -- En un abrir y cerrar de ojos, Los Angeles Dodgers ya estaban abajo en la pizara y con su abridor fuera del partido en lo que fue el inicio de un desfile de seis relevistas que no pudieron evitar la derrota por 6-4 ante los Tampa Bay Rays en el Juego 2 de la Serie Mundial.

Los Dodgers habían afirmado que era difícil pensar que el Clásico de Otoño contra el mejor equipo de la Liga Americana terminaría pronto y que la serie será competitiva hasta el final.

La historia así lo indica. En una Serie Mundial empatada a 1-1, el ganador del segundo partido se ha llevado el título en el 52 por ciento de las ocasiones, es decir, el duelo entre Dodgers y Rays está para cualquiera.

El abridor de Los Angeles, el novato Tony Gonselin, apenas aguantó una entrada y un tercio en la loma luego de permitir sólo un hit, que resultó ser el cuadrangular con el que Brandon Lowe puso arriba 1-0 a los Rays en la primera entrada.

A partir de ese momento comenzó el desfile de media docena de relevistas a uienes les costó demasiado trabajo apagar los bats de Tampa Bay, que tampoco se han caracterizado en esta Postemporada por ser los más explosivos.

Antes del partido de este miércoles, los Rays ni siquiera habían superado las cinco carreras en nueve juegos consecutivos, pero cuatro de los primeros cinco lanzadores de Dodgers permitieron carreras. La novena angelina se convirtió en el primer equipo en usar cuatro pitchers en las primeras cuatro entradas de un juego de Serie Mundial desde que los Oakland Athletics lo hicieron ante los Cincinnati Reds en el tercer duelo de 1990.

“Sabíamos que íbamos a tener que usar a nuestros lanzadores. No teníamos a ningún abridor con su descanso regular”, dijo Dave Roberts, manager de Dodgers, luego del Juego 2.

Después de Gonsolin, Dylan Floro estuvo impasable en una entrada y un tercio de trabajo, pero el duelo empezó a salirse de control para Dodgers desde el ingreso del mexicano Víctor González, quien aceptó una carrera, y se les fue de las manos cuando llegó Dustin May, al quien los Rays castigaron con cuatro imparables y tres carreras en apenas una entrada y un tercio para tomar ventaja de 5-0 en la quinta entrada.

Los juveniles May, similar a Gonsolin, han fallado desde la Serie de Campeonato como abridores y relevistas. Ambos permitieron jonrón de Brandon Lowe.

En cambio, los bateadores angelinos respondieron a partir de la quinta entrada, cuando terminaron con el sin hit del abridor Blake Snell y empezaron a acercarse en la pizarra con cuadrangulares de Chris Taylor, Will Smith y Corey Seager, sin embargo, el intento de resurrección quedó cortó.

“Hicimos un buen trabajo batallando todo el partido, (pero los Rays) tienen realmente buenos pitchers”, dijo Taylor tras el duelo. “Sacaron esa ventaja temprano y simplemente no fuimos capaces de revertirla, pero hicimos buen trabajo peleando hasta el final. Sólo nos faltó conectar el gran hit cuando lo necesitábamos”.

Para los Dodgers será complicado seguir en competencia prácticamente con sólo dos abridores regulares, Clayton Kershaw y Walker Buehler, este último, quien abrirá el Juego 3 el viernes.

Buehler enfrentará al abridor de los Rays, Charlie Morton, después del día de descanso que por vez primera tendrán los equipos en medio de una misma serie.

Los dos abridores del viernes ya traen experiencia de Serie Mundial. Buehler saltó a la loma en el tercero de 2018 ante los Boston Red Sox y Morton sacó los últimos tres outs, precisamente ante Dodgers, cuando era lanzador de los Houston Astros en 2017.

“Me siento bien con Buehler de cara al Juego 3. Será otro partido complicado entre dos buenos equipos”, concluyó Roberts.