Clayton Kershaw coloca a Dodgers en antesala del título de la Serie Mundial

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Dave Roberts se lleva los abucheos, pero los Dodgers se llevan el Juego 5 (1:36)

Los Angeles toma ventaja 3-2 en la Serie Mundial. (1:36)

ARLINGTON, Texas -- Los Dodgers están a un triunfo de su primer campeonato de Serie Mundial desde 1988, aunque saben que ese último juego requiere un camino sinuoso.

Este domingo, Los Ángeles Dodgers vencieron 4-2 a los Tampa Bay Rays aplicando la receta más que necesitada, después de la catástrofe que habían vivido la noche anterior en la novena entrada.

Llegaron al Globe Life Field como si tuvieran "borrón y cuenta nueva", atacaron temprano desde la misma primera entrada y Clayton Kershaw les dio una apertura suficiente para poner bajo control el Clásico de Otoño 3-2.

"No tuve mis lanzamientos como en el Juego 1", dijo Kershaw al finalizar el partido. "Mi slider no fue tan bueno, pero para mi buena fortuna salí bien y mis compañeros me dieron la confianza de ser agresivo con la ventaja desde temprano".

Cierto, Kershaw fue menos fino que en su primera apertura de la Serie Mundial, donde ya es el primer pitcher que gana dos partidos en esta edición. En cinco entradas y dos tercios permitió cinco hits, dos carreras; poncho a seis y dio par de bases por bolas.

Pero hizo las jugadas cuando se necesitaban, no sólo los pitcheos. Por ejemplo, en la cuarta entrada tuvo a Manuel Margot en tercera base sin outs, después de que se embasó con pasaporte, se robó la intermedia y en un error del segunda base llegó a tercera.

Kershaw regaló base también a Hunter Renfro, pero apretó y sacó a Wendle con elevadito a las paradas cortas; ponchó a Adames y puso out a Margot en el intento de robo de home.

"Tuve la fortuna de darme cuenta cuando par de muchachos me avisaron, así que sabía que esperar cuando arrancó", dijo Kershaw en referencia al aviso que le dieron Max Mucy y Taylor. "Pude reaccionar y Austin (Barnes) hizo un gran trabajo en home para ponerlo fuera".

Ahí cambió mucho de la mentalidad y momentum que arrastraban desde el juego anterior los Rays y los Dodgers.

Después de eso, Kershaw retiró cinco bateadores en orden, hasta que el manager Dave Roberts, en otra decisión controversial y ante el abucheo fuerte del público, fue por Kershaw para sacarlo por el relevista Dustin May.

"Ese era el plan, lo hablamos (con Roberts) antes de empezar el inning", dijo Kershaw. "Era sacar dos outs. No importaba si era con dos pitcheadas o más. Nos quedamos en lo acordado".

May, el mexicano Víctor González y Blake Treinen se combinaron para terminar el juego con sólo dos imparables y sin carreras.

"Kershaw merece mucho crédito por lo que ha sido capaz de hacer en esta Serie Mundial", dijo Treinen "Es difícil describirlo. Pero es un pitcher fenomenal en los escenarios más grandes".

Mucho también tuvieron que ver los bateadores de Dodgers, que siguen produciendo con dos outs y conectando cuadrangulares para todos lados del Globe Life Field, que en este Juego 5 recibió 11,437 aficionados con boleto pagado, en su inmensa mayoría aficionados de los angelinos.

Los Dodgers han tenido a nueve diferentes jugadores con jonrón en esta serie; la mayor cantidad de la historia. Y han conectado en todas las posiciones de la alineación, salvo el séptimo sitio. Primer equipo con vuelacercas en ocho diferentes lugares del orden al bate.

La Serie Mundial descansa el lunes y el martes regresará con el que podría ser el juego definitivo, salvo que ganen los Rays para obligar a un séptimo definitivo partido.

Es muy probable que los Dodgers vayan con un juego de bullpen, encabezado por el novato Tony Gonsolin, a quien le fue mal en su apertura del Juego 2, con una carrera admitida en sólo una entrada y un tercio de trabajo.

Enfrente estará Blake Snell, el mejor abridor de los Rays en esta Serie Mundial, quien llegó a la quinta entrada de ese mismo segundo partido con juego sin hit, antes de salir con cuatro innings y dos tercios con dos imparables que le costaron par de anotaciones; ponchó a nueve.

La historia está con los Dodgers ahora. De los 46 equipos que ganaron el Juego 5 para poner la serie 3-2 a su favor también se coronaron, aunque sólo seis de los últimos 14.

"Sé que un día de descanso es bueno para alinear nuestro bullpen y todo eso", dijo Kershaw. "Pero esperar un día sin jugar cuando estás a uno de ganar la Serie Mundial será duro. Yo trataré de recuperarme para estar listo para pitchear en cualquier momento, porque son los últimos dos partidos del año y estamos cerca de llegar a la meta".