Juan Hernández, de vendedor de churros a retador por el título

Juan Hernández entrena en el gimnasio de Marco Antonio Barrera ESPN

MÉXICO -- A veces en el mundo del boxeo uno no sabe lo que tiene que hacer o pasar un peleador para poder escenificar una batalla en el ensogado. La mayoría es exigente con aquel que tiene el valor de subirse a un ring a cruzar metralla con otro ser humano en busca de algo llamado gloria y dinero.

En el caso de Juan Hernández, su historia es muy singular. Le conocí hace más de 11 años, y su historia me llamó la atención puesto que para poder sobrevivir al lado de su familia y practicar boxeo, tenía que pararse de madrugada a preparar cientos de churros de azúcar que él y los suyos vendían.

Ese modus vivendi duró hasta hace tres años, cuando después de algunas derrotas, finalmente hubo quien le ayudara económicamente para poder dedicarse de lleno al boxeo y hoy esa ayuda le tiene en la antesala de disputar, ante el tailandés Nawaphon SOr Rungvisai, el campeonato Mosca del Consejo Mundial de Boxeo que ha dejado vacante el nicaragüense Román 'Chocolatito' González.

"Yo vendía churros hasta hace tres años, era pararse de madrugada a preparar todo y después de tres horas tener un ciento de churros para salir a vender, a veces por hacer los churros no podía ir a correr, o por salir a venderlos no podía venir a entrenar", recordó Juan, quien tiene 15 peleas sin derrota, lo que le ha valido colocarse como el segundo en las listas del CMB con marca de 33-2 y 24 nocauts a sus 29 años.

"Es algo matado, pero es lo que sé hacer y no descarto poner un negocio de churros después. Es como todo, lleva su tiempo, hay que pararse temprano, el problema era que a veces o trabajaba en los churros o entrenaba, y creo que de alguna forma eso me estaba perjudicando, hasta que en el Sindicato de Ferrocarrileros comenzaron a ayudarme, el señor Víctor Flores, y me he podido dedicar de lleno a esto", destacó el púgil de 29 años, otrora campeón del Cinturón de Oro y excampeón mínimo de la NABF.

A partir de 2011, tras caer por segunda vez en su carrera, en contra del nipon Kazuto Ioka, sabía 'Churritos' que debía hacer cambios en su carrera, y el disciplinarse fue la primera solución, además de reincorporar a su equipo a Jorge Barrera, hermano del tricampeón Marco Barrera, quien ha llevado ya al campeonato a Rodrigo Guerrero y Moisés Fuentes.

"Yo creo que la clave fue la dedicación. Después de la caída con Ioka asimilé los errores que tenía, era muy flojo, pero ya estamos trabajando duro, con Jorge y Aarón Domínguez. Me ha costado mucho llegar a tener esta nueva oportunidad y no la voy a desaprovechar, pese a que sé que es un rival duro me siento muy seguro de coronarme", añadió.

Osvaldo Küchle, director de Promociones del Pueblo, dijo que están trabajando para que Nawaphon Sor Rungvisai (36-0, 28 Ko's) venga a México a disputar la faja de las 112 libras que dejó 'Chocolatito'. "Aunque la verdad no me incomodaría ir a Tailandia, siento que ese título se queda conmigo sea aquí o allá", opinó Juan.

Barrera, quien destacó la disciplina que ha tenido 'Churrtios' desde hace unos años, confió en que el boxeo de su pupilo le debe dar dividendos. "No tenía apoyo, tenía que trabajar o entrenar, no tenía la ilusión de ahora, regresó conmigo hace ocho peleas y estoy seguro de si se pone a trabajar, cuidar el peso, entrenar duro, dará grandes resultados.

"Vemos que es una pelea dura, Juan tiene muchas posibilidades, tiene un boxeo diferente al de todos los mexicanos, ese es mérito del Rodolfo 'Indio' Aguilar que lo entrenó, es elusivo, rápido, se cambia de guardia, creo que es el único mexicano que tiene ese estilo, aunado a una gran pegada", culminó Barrera, quien además ha trabajado cerca de los excampeones mundiales Julio Zárate y Rudy López.

Por lo pronto, el CMB dio plazo a los equipos de Hernández y Rungvisai para llegar a un acuerdo hasta el 21 de octubre, y en caso de que no haya un arreglo, entonces el pleito se subastará y ahí el mejor postor tendrá la oportunidad de organizar el pleito.