El después de Lomachenko-Campbell, más importante que la pelea

Vasiliy Lomachenko y Luke Campbell, junto al promotor Eddie Hearn, durante la presentación en Londres de la pelea que sostendran 31 de agosto por el cetro ligero vacante del CMB. Dan Istitene/Getty Images

Vasiliy Lomachenko enfrenta este sábado al británico Luke Campbell por el vacante cinturón CMB del peso ligero. El ucraniano, doble campeón AMB-OMB, va como amplio favorito a este combate en una pelea que huele atractiva en lo previo.

Es de esperar que Campbell, por tamaño y estilo, sea un rival incómodo, al menos en un buen tramo de pelea. Luego, en el tramo final, tendría que suceder lo acostumbrado, que Lomachenko tenga totalmente descifrado a su rival y regale su tradicional concierto de velocidad, secuencia de combinaciones, despliegue de herramientas ofensivas y sorprenda con la versatilidad de sus desplazamientos.

Lomachenko es un espectáculo en sí mismo, pero también lo es el abanico de opciones futuras que siempre existen a su alrededor. La pelea contra Campbell tiene ese atractivo adicional, ¿qué ocurrirá después?

El Libra por Libra y Teófimo Lopez como primero en la lista

Es difícil, demasiado difícil que Lomachenko pierda el sábado, pese a los riesgos que implica el boxeo del británico. Eso es algo que analizaremos en nuestra próxima columna. El tema hoy es otro, quizás, tan o más importante que la pelea por el cetro vacante CMB, ¿a quién enfrentará el ucraniano? ¿se animará a las 140 libras? ¿regresará a las 130 como alguna vez lo insinuó? ¿retará a Gervonta Davis, invitará a Miguel Berchelt a que se pruebe en 135 o fiel a su costumbre solo volverá al ring si hay un título de por medio?

Vamos por partes. A comienzos de la próxima semana se conocerá la nueva votación al mejor Libra por Libra y una victoria garantiza a Lomachenko mantenerse como el mejor entre los mejores. Eso también significa que no solo el ucraniano será objeto de deseo por causa de sus tres títulos mundiales en el peso Ligero. También su condición de mejor, le sumará aspirantes a destronarlo.

El ucraniano es el objetivo de muchos, pero él a su vez tiene sus propios objetivos y no dudamos en apuntar al primero de todos: ser el campeón absoluto de la categoría. Por la naturaleza de su breve y sustancioso pasado, es muy fácil arribar a esa conclusión. Pero hay otro detalle aún más contundente, Top Rank. Lomachenko es su mayor activo, es su máxima figura y esa transición hacia el cuarto cinturón, el de la FIB, será una fiesta promocional vendida a precio de oro.

Una fiesta que ya empezó esta semana, cuando se confirmó para por parte de la promotora que están trabajando en la organización de una mega cartelera para el 14 de diciembre en Nueva York, donde se presentarán sus otras dos joyas del establo: Terence Crawford y Teófimo López. Precisamente, este último, iría por el cetro Ligero de la Federación Internacional de Boxeo en poder de Richard Commey . Del mismo, Teófimo López es el retador obligatorio.

De ganar López se adueñaría del cinturón al que aspira Lomachenko y en el primer tramo del 2020, esa sería la batalla estelar de otra mega cartelera bajo sistema de PPV.

Teniendo en cuenta los cambios violentos que vienen ocurriendo en el sistema de distribución del boxeo profesional, cada día más inmerso en plataformas digitales, vender un Pague Por Ver, exige una promoción diferente y muy anticipada mediante expectativas. Pues, la hoy teórica unificación de Lomachenko y Teófimo, cae en ese rango y por estos días estamos asistiendo a sus primeros escarceos promocionales.

El posible resultado de ese combate, a no dudarlo, será objeto de muchas especulaciones, tantas que consumirán los próximos meses en todas las redes sociales como verdadero punto de referencia. Convertir ese duelo en tendencia viral, será lo próximo una vez Lomachenko haga sus deberes ante Campbell y como una inteligente estrategia publicitaria para vender la expectativa ‘del día después’ a la batalla de título del 14 de diciembre entre Richard Commey y Teófimo López.

Es verdad que Commey no es Campbell ni Teofimo es Lomachenko, el ghanés parece tener el boxeo suficiente para frenar el ascenso del hijo de hondureños, que aún promete más de lo que realmente ha ratificado en el primer nivel. Commey es su gran prueba y en esa pelea puede pasar cualquier cosa.

Lo bueno, en este caso, es que gane quien gane se las verá con Vasiliy Lomachenko en 2020 y de eso se trata la premisa promocional: el ucraniano es el número uno y en su caso, tanto importa el antes como el después de sus peleas. Un privilegio de pocos.