Business are business

No me extrañaría que más adelante comiencen los retos de personalidades de televisión. Es la ley de la oferta y la demanda, usted sabrá si lo consume o no. Yo paso.

“Me retiré del boxeo, no de hacer dinero”

Floyd Mayweather Jr.

MÉXICO -- Floyd Mayweather Jr. continúa haciendo dinero a manos llenas sacando provecho a la ilustre carrera que logró en el boxeo profesional. Mayweather estará este domingo peleando un combate de exhibición ante un youtuber e influencer muy conocido en Estados Unidos quién ha decidido retar a esta gran figura del boxeo para tratar de hacer dinero fácil.

Logan Paul es un tipo de 1.88 cm de estatura con marca de 0-1 en el boxeo profesional; Mayweather lo describió como “un youtuber que se cree peleador”.

Floyd ha decidido retirarse del boxeo desde hace tiempo, pero también ha decidido seguir haciendo esporádicamente combates de exhibición cada que se presente la oportunidad de generar ganancias millonarias en ambientes controlados y de bajo riesgo; la pelea ante Paul está marcada como exhibición; no irá a los records de los peleadores, no habrá tarjetas oficiales ni ganador por puntos. Paul debió someterse a un límite de 190 libras y aun así terminó sacando casi 16 kilos de diferencia al “pretty boy”.

No parece tener nada de malo que alguien busque sacar provecho de sus habilidades y si hay mercado para ello, pues adelante. El problema es que genera inquietudes acerca de la actualidad del boxeo; ¿Anda mal el boxeo, que necesita de influencers? ¿tan mal anda el boxeo que el mercado se mueve masivamente hacia un circo de este tipo? ¿Tiene que ver con el boxeo?

El mundo de las exhibiciones, de los crossovers, de los regresos de las leyendas, son indicativos de varios sucesos. El público no está pleno con lo que ofrece la actualidad del boxeo; buscan más y no sé si mejores, pero sí diferentes espectáculos.

Muchos creen que este tipo de eventos terminará por favorecer al boxeo, pues quizás los jóvenes que seguramente comprarán el PPV por Paul y no por Mayweather, pudieran quedarse en el deporte de los puños como público cautivo; muchos creen también que esto es una especie de insulto a los verdaderos peleadores y otros más piensan que hay cabida para todos y no debería existir el celo profesional.

Es cierto que hay mercado; Mayweather está probando que puede seguir generando cantidades ridículas por subirse a pelear con el que sea, sea en serio o sea broma.

Mayweather sigue despertando interés porque ha sido el mejor peleador de una época y aunque con 44 años ya no está para competir en la actualidad ante la elite del boxeo también es cierto que sigue siendo interesante, que despierta morbo si alguien le puede aterrizar las manos como lo hizo por lapsos McGregor en el 2017 o si los va a arrasar en el ring como hizo con el japonés de kick boxing en 2018.

Es una encrucijada total para los involucrados en el boxeo. Luce como entretenimiento puro, es un espectáculo que se vende como boxeo, trae a una leyenda del boxeo; el problema es lo que sigue después de esto. ¿Quién vs quién? ¿En qué peso? Va subiendo el nivel de morbo y la sociedad consumidora es insaciable hasta que se toca fondo.

Reitero, todos tienen oportunidad de generar ganancias mientras su actividad sea lícita. Si es ético o no, será otra charla. Que el tiempo los juzgue. Habrá gente extasiada por ver a sus ídolos otra vez en un ring y están en todo su derecho.

Mayweather sigue lucrando a costa de un público que lo quiere ver perder; historias de hoy; mundo evolutivo y circo.

Lo curioso es que este tipo de eventos arrasa con niveles de audiencia gigantescos y lo único que provocará es un tsunami de oportunistas tratando de hacer dinero fácil vendiendo emociones y nostalgia en un cuadrilátero.

No me extrañaría que más adelante comiencen los retos de personalidades de televisión. Que hagan combates entre sí. Que se involucren personajes de otras áreas, artistas, actores, músicos. Para allá vamos. Libre albedrio.

Es la ley de la oferta y la demanda, usted sabrá si lo consume o no.

Yo paso.